Las batallas para la igualdad
Por ello, no debemos callar ante expresiones que se consideran comunes, pero que en realidad conllevan cargas de hostilidad e inhiben nuestra participación con difamación, acoso e intimidación para exhibir una supuesta superioridad de quien agrede.
Así ha sido nuestra historia. Cada batalla es un paso más para la igualdad.












