Nada personal | ¡Ujujú…!
Ya lo dijo la gran Celia Cruz: “La vida es un carnaval”, mucho más cuando se trata de ejercer un cargo público.
Su argumento: que los capitanes solo ven el carnaval como negocio y que ese dinero destinado para las fiestas carnestolendas no tiene el destino deseado, pero jamás presentó pruebas de sus dichos.
Hasta ahí la cosa iba bien, pero para sorpresa del funcionario y demás comparsas, se desató una campaña negativa en redes sociales que pegó directamente en la imagen de la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros.
Y es que si hay un gobierno que ha utilizado al carnaval como estandarte para sacarle provecho nacional e incluso en eventos deportivos internacionales, es el actual.
JUGARRETA
Estamos de acuerdo en que la burocracia –en gran medida- es una carga para el erario y con el paso de los años se convierte en una loza difícil de cargar, por tantas prebendas que a lo largo de los años acumulan.
Sin embargo, si se consumara ese “plan”, a la comuna le lloverán demandas laborales que a la larga saldrán contraproducentes para el erario.
Como ejemplo, así está el pleito legal que dejó Héctor Domínguez Rugerio al despedir a 34 basificados en 2017. Al tiempo.
















