¡Va cargado de amargura!
Son épocas las presentes y las futuras de grandes cambios en todos los aspectos, los técnicos y los científicos.
Aún más preocupante, los cambios que generan nuevas estructuras de la familia.
¿Qué es poesía?
Deshaced ese verso.
Quitadle los caireles de la rima,
el metro, la cadencia
y hasta la idea misma
Aventad las palabras…
y si después queda algo todavía,
eso será la poesía.
Nos lo dijo León Felipe, trascendental poeta español, quien exiliado vivió y murió en México (1968), y dejó escrita la mayor parte de su producción literaria en el libro Obras completas (Edición Buenos Aires, 1963).
Cuando le ofrecieron hacerle en busto, dijo: Que sea de barro como los viejos idolillos aztecas prehispánicos, que son de barro también.
Señaló: ¡Qué noble es el barro…! ¡Qué humilde y qué orgulloso!
¡Oh, el barro que huellan nuestros pies y que está hecho con el polvo de los muertos!
Con el polvo de los muertos se han hecho:
los adobes de España,
los adobes de México,
los adobes del Perú…
Ahí nos juntamos todos… en el polvo. El polvo es
un sitio de partida y de cita a la vez
Del polvo salimos y en el polvo nos encontramos de Nuevo.
¡Oh, el polvo! ¡El Gran Origen! ¡La Gran Patria! ¡Nuestra Gran Patria!
León Felipe dijo, con profundo y adolorido sentimiento, por senderos psicológicos hechos historia y poesía:
Soy yo tan viejo
y se ha muerto tanta gente a la que yo he ofendido
y ya no puedo encontrarla
para pedirla perdón
Ya no puedo hacer otra cosa
que arrodillarme ante el primer mendigo
y besarle la mano.
Yo no he sido bueno…
quisiera haber sido mejor.
Estoy hecho de un barro
que no está bien cocido todavía.
¡Tenía que pedir perdón a tanta gente!...
Pero todos se han muerto.
¿A quién le pido perdón ya?
¿a ese mendigo?
¿No hay nadie más en España…
en el mundo,
a quien yo deba pedirle perdón?
Voy perdiendo la memoria
y olvidando todas las palabras…
pero quiero que la última palabra
la última palabra, pegadiza y terca,
que recuerde al morir
sea esta: Perdón.
En cuanto al sentimiento de solidaridad entre los hombres, dijo León Felipe:
Voy con las riendas sueltas y refrenando el vuelo porque no es lo que importa llegar solo ni pronto, sino llegar con todos y a tiempo.
Para mi una de las más emblemáticas poesías de León Felipe.
VENCIDOS
(León Felipe)
Por la manchega llanura
se vuelve a ver la figura
de Don Quijote pasar.
Y ahora ociosa y abollada va en el rucio la armadura,
y va ocioso el caballero, sin peto y sin espaldar,
va cargado de amargura,
que allá encontró sepultura
su amoroso batallar.
Va cargado de amargura,
que allá «quedó su ventura»
en la playa de Barcino, frente al mar.
Por la manchega llanura
se vuelve a ver la figura
de Don Quijote pasar.
Va cargado de amargura,
va, vencido, el caballero de retorno a su lugar.
¡Cuántas veces, Don Quijote, por esa misma llanura,
en horas de desaliento así te miro pasar!
¡Y cuántas veces te grito: Hazme un sitio en tu montura
y llévame a tu lugar;
hazme un sitio en tu montura,
caballero derrotado, hazme un sitio en tu montura
que yo también voy cargado
de amargura
y no puedo batallar!
Ponme a la grupa contigo,
caballero del honor,
ponme a la grupa contigo,
y llévame a ser contigo
pastor.
Por la manchega llanura
se vuelve a ver la figura
de Don Quijote pasar...














