Antonio Martínez, heredó el arbitraje
Desde hace 22 años ejerce esta profesión, pero también es activador físico
Fabiola Vázquez / El Sol de Tlaxcala
Una trayectoria de 22 años registra José Antonio Martínez Romero en el arbitraje, profesión que aprendió de su progenitor cuando apenas era un adolescente, pero aparte de desempeñarse como silbante, también es activador físico, padre de familia, esposo y empleado.
Mencionó que en ese momento era jugador de banca, pero ante la ausencia de un juez, la profesora le pidió desempeñar esta labor, pues sabía que su padre José Antonio Martínez Cuevas era árbitro.
No obstante, desde niño estuvo muy cercano al arbitraje, pues cada domingo despertada a las 6:30 horas para ver el programa En Familia con Chabelo, pero dejó de verlo porque su papá lo llevaba a los campos de futbol cada fin de semana.
Toño era testigo de la labor de su padre, desde el momento en que entraba al campo y daba el silbatazo inicial, hasta de las jugadas polémicas y los reclamos.
Su historia en el arbitraje inició en el campo de futbol Independiente, donde jugaba el equipo Independiente contra Alianza, dondesu padre no marcó con la pena máxima una jugada polémica.
“Cuando terminó el juego le cuestioné que no marcara el penal, solo me dijo que no era yo el que estaba cerca de la jugada, me preguntó que si quería estar adentro y le contesté que sí, a partir de ese momento comenzó mi trayectoria”, recordó.
Antonio Martínez, además de árbitro es activador físico, por lo que imparte rutinas acompañadas de música para promover la buena salud entre la población.



























