Renato Fuentes traspasa fronteras
Su éxito los ha llevado a traspasar fronteras
Diana Zempoalteca / El Sol de Tlaxcala
Las sonrisas y el aplauso que reciben del público, son para los integrantes de el “Circo de Renato, el rey de los payasos” la mejor recompensa a su actuación, empresa forjada por una familia oriunda de Santa Ana Chiautempan, Tlaxcala.
Con décadas de experiencia, su éxito los ha llevado a traspasar fronteras y no solo a conquistar al público mexicano sino de Centroamérica y Sudamérica, así como Estados Unidos de América.
La familia Fuente Gasca nació en 1938 en un pueblito en el Estado de México, ahí el abuelo de Renato Fuentes dio su primera función, aunque desde 1905 sus tatarabuelos ya habían incursionado en esta actividad.
“Estamos muy contentos de estar nuevamente en Tlaxcala, pues somos parte de este lugar. Por eso el 14 de enero debutamos en Santa Ana Chiautempan, por 10 únicos días, así que corran la voz”, apuntó.
SER CIRQUERO ES SINÓNIMO DE MUCHO TRABAJO
Aunque la vida de un cirquero podría parecer un momento de fiesta constante, José Luis Fuentes expresa que es todo lo contrario, se refiere a este oficio de mucho trabajo.
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Refiere que, aunque todos tienen un papel bien definido, como él que es el artista, el primer y último día de un espectáculo ayudan a montar o recoger la carpa, a cargar todo, a manejar los camiones.
Plantea que hoy en día el circo ha pasado por muchas cosas difíciles, porque también las autoridades les complican la tramitación de los permisos, pues el traslado no es de manera económica, ya que rebasa en ocasiones los 80 mil pesos.
*Con información de Moisés Morlaes
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