Tendenciasjueves, 9 de abril de 2026
¿Usas cápsulas de café? Conoce las prácticas ecológicas para su uso responsable
El reto ambiental al usar y desechar el café es un tema de interés para organizaciones ecologistas
Mónica Vargas
El reto ambiental al usar y desechar el café es un tema de interés para organizaciones ecologistas
Mónica Vargas

Una manera rápida y popular de disfrutar el café es a través de las cápsulas, pequeñas dosis generalmente de aluminio o plástico que contienen entre cinco y nueve gramos de café molido sellado al vacío para mantener su frescura. En contraste a su practicidad, existe un reto ecológico, el cual depende en gran medida de la forma en que las personas las utilizan y desechan.
Según datos de la International Coffe Organization, cada año se tiran 7 mil millones de cápsulas de café, con materiales teóricamente reciclables, pero difíciles de procesar en la práctica por los restos de café que tienen. Además, cuando estos residuos no se reciclan, pueden tardar entre 500 y mil años en degradarse, dependiendo del material del envase.

Una de las recomendaciones de especialistas en sostenibilidad es optar por cápsulas reutilizables o fabricadas con materiales compostables de aluminio o polipropileno, elaboradas con bioplásticos o fibras vegetales o cápsulas metálicas que pueden rellenarse con café molido.
El principal obstáculo para reciclar cápsulas es la mezcla de materiales. Lo ideal es abrir la cápsula y separar el café del envase antes de desecharla. Los residuos de café pueden reutilizarse para compost o fertilizante natural, mientras que el aluminio puede fundirse y convertirse en nuevos productos.

Algunas marcas de café han desarrollado programas de reciclaje propios, con contenedores o centros de acopio en tiendas y supermercados. El motivo es que muchas plantas de reciclaje domésticas no procesan correctamente cápsulas pequeñas, por lo que estos sistemas especializados facilitan su recuperación. En estos centros, las cápsulas pasan por procesos donde el aluminio o plástico se recicla y los restos de café se transforman en abono.
La estrategia ambiental más efectiva, de acuerdo con Greenpeace, es la reducción del consumo. En su lugar, proponen preparar café a granel en cafetera italiana, prensa francesa o café filtrado, métodos que generan menos residuos y requieren envases menos complejos.
El café molido que queda en las cápsulas puede tener múltiples usos domésticos en plantas, como repelente natural de insectos y exfoliante natural para la piel, prácticas que permiten aprovechar el residuo orgánico, así como reducir la cantidad de basura generada.

El café molido puede actuar como un repelente eficaz contra plagas como caracoles y babosas. Espolvorea los residuos alrededor de las plantas susceptibles para mantener a estos intrusos a raya. Además, el fuerte aroma del café también puede disuadir a gatos y otros animales de merodear por tu jardín.