Día de Muertos: ofrendas, fechas y tradiciones
La colocación depende de la muerte, si se trata de un adulto o un niño y puede colocarse desde el 28 de octubre hasta el 2 de noviembre
Elizabeth Ríos / El Sol de Toluca
Cada año las familias mexicanas recuerdan a sus difuntos seres queridos con la colocación de una ofrenda y una visita a los panteones, mismas que normalmente se realizan desde el 28 de octubre hasta el 2 de noviembre.
Pese a ser una de las fechas más celebradas muchos desconocen que la colocación de altares, así como las visitas a los cementerios, dependen de la manera en cómo falleció la persona ya que no es lo mismo si se trataba de una persona adulta o niños.
A continuación, te revelamos los días en que se colocan las ofrendas según la creencia de nuestros ancestros.
28 de octubre
Se cree que este día las almas de las personas que tuvieron una muerte violenta, repentina o tras sufrir un accidente visitan la casa de sus familiares.
Además, se recuerda a las ánimas que están en soledad a las cuales, de manera general, se les recibe con una veladora y una flor blanca.
29 de octubre
Este día toca recordar a las almas de las personas que fallecieron a consecuencia de un ahogamiento, así como de los desamparados.
Uno de los distintivos más notorio en el altar, además una veladora (independiente a la encendida el día anterior), es la colocación de un vaso con agua.
30 de octubre
Las tradiciones señalan que este día se recuerda a las personas “olvidadas”; es decir, aquellas que no tienen ningún familiar vivo que los recuerde. Por esta razón, en nuestro altar no debe faltar otra veladora y vaso con agua extra.
Además de eso, y derivado de algunas creencias, debe ser colocado un pan de sal como un bolillo o una telera, el cual estará destinado a las personas que perdieron la vida y padecían hambre al momento de emprender su camino al más allá.
31 de octubre
Seguramente cada 31 de octubre salías a pedir tu ‘calaverita’ con tus vecinos, amigos y familiares cuando eras niño o bien, si ya tienes hijos, los acompañas a pedir dulces al caer la noche.
En esta fecha también se venera y recuerda a los difuntos de nuestros ancestros, es decir, bisabuelos, tatarabuelos y otros.
Debido a lo anterior, en la ofrenda debe ser colocada una veladora nueva, otro vaso con agua, otro pan (que incluso puede ser de dulce), así como fruta de temporada, como mandarina, manzana o guayaba, entre otros.
Incluso puede ser agregado un pequeño juguete, con la finalidad de que el pequeño pueda “jugar”.
1 de noviembre
Cada 1 de noviembre son recordados los seres queridos que fallecieron cuando ya eran adultos.
El altar también debe tener veladoras, papel picado y un camino hecho con pétalos de flor de cempasúchil, con el cual se guiará a las almas de las personas que se recuerda al manjar que se ha preparado en su honor.
2 de noviembre
Por la mañana del 2 de noviembre todas las veladoras deben estar encendidas debido a que es el día en que las almas de los difuntos se despiden. En algunos hogares se acostumbra colocar pan y café o té caliente.
En el transcurso del día, se acostumbra llevar parte de los alimentos colocados en la ofrenda al panteón, en donde son consumidos por las familias que los llevan.
Cabe mencionar que la colocación de flores se realiza prácticamente todos los días, desde el 28 de octubre y hasta el 2 de noviembre.
En la actualidad, muchas familias incluso colocan una ofrenda para recordar la vida de sus mascotas, principalmente perros y gatos, sin embargo, existen algunas versiones las cuales apuntan que esto debió hacerse el 27 de octubre.
Panteones
Esta tradición de “velar” a los muertos también es común en panteones de Michoacán, Oaxaca y hasta en la Ciudad de México.


























