Aunque no se conoce con precisión cuál es su antigüedad, los primeros registros existentes sobre el culto para este Jesucristo crucificado datan de 1784, casi a finales del siglo XVIII.
En manos de esta especialista correrá la responsabilidad de intervenir el símbolo religioso epicentro de las fiestas de mayo en este Pueblo Mágico. Es la primera vez que se restaura la imagen desde octubre de 2012.
Arturo Castelán Zacatenco, cronista vitalicio del municipio, refiere que los daños que presenta el Señor del Colateral obedecen a distintos factores.
La fiesta dedicada al Señor del Colateral se celebra cada 11 de mayo en la cabecera municipal de Acaxochitlán. / Cortesía vecinos y Octavio Jaimes / El Sol de Tulancingo
La imagen del Señor del Colateral, la advocacióncristiana de mayor devoción para la gente de Acaxochitlán, es objeto de una restauración con la que se busca subsanar daños acumulados por el paso del tiempo y también por el tránsito de esta escultura.
Es así que la Cofradía del Señor del Colateral, agrupación católica dedicada a la preservación y guarda de dicha imagen, informó que la restauradora Cinthia de la Paz Apodaca, originaria de la Ciudad de México, comenzó con los trabajos el lunes 17 de febrero.
Uno de ellos es que se trata de una imagen que anda en las procesiones cada mes de mayo, lo que ha ocasionado descuidos en la pieza hecha con pasta de caña de maíz y que recibió su nombre por permanecer durante muchos años en una de las capillas colaterales de la Iglesia de la Asunción, parroquia de la cabecera municipal del Pueblo Mágico.
El cronista refiere que los actuales trabajos consisten en labores de mantenimiento, a diferencia de los que se ejecutaron hace 12 años, cuando esta misma especialista realizó una restauración integral en la que hubo restitución cromática, para subsanar desprendimientos de pintura y retiro de injertos de pasta, entre otros arreglos. Lo calificó como una “actividad menor” pero que debe ser un especialista con conocimiento en esta pieza, por lo que “hay certeza de que el trabajo en cuestión técnica está bien hecho”.
“Hay una recomendación de la restauradora desde octubre de 2012, de que debiera ya bajarse lo menos posible y que ya no saliera incluso a la procesión, pero ella también reconoce que no se puede detener la fé de la gente. Es una pieza considerada viva porque sigue en constante uso por la comunidad”, destacó Castelán.
Agregó que dadas las condiciones propias de tales acciones especializadas, el sitio donde se restaura la imagen no puede ser abierto al público, además de que es un recinto pequeño, a diferencia del 2012, donde la sede fue en una de las alas de la parroquia; además, en línea con la cosmovisión de Acaxochitlán y el culto en torno al Señor del Colateral, se busca que haya “cierto pudor” y respeto, al considerar que a la imagen se le retira el sendal de tela que lo cubre y entonces queda al desnudo.
“El hecho de ver al Cristo sin el paño de pureza que es lo que cubre su desnudez, es exhibirlo desnudo. Aunque no es una pieza que representa a Cristo desnudo, debajo del sendal de tela que se le pone pues la misma escultura tiene como tal su sendal, aún así se trata de que la gente no vea esa parte, no mostrar su desnudez, por lo que (el Señor) representa”, aclaró el cronista.
El culto al Señor del Colateral se remonta, al menos, a 1784, según un documento que se resguarda en el archivo de la capilla de San Santiago en el pueblo de Santiago Tepepa, en el que hay evidencia de que la comunidad pedía una reducción del pago que se hacía a la Cofradía de este Cristo.
Existen al menos tres leyendas que abordan el misticismo de su origen, pero una de ellas cuenta que hace tiempo, Acaxochitlán era un sitio de paso para los arrieros, razón por la que había varios mesones para que descansaran en el camino, así como sus burros o mulas en las que se transportaban.
En alguna ocasión, uno de ellos, quien traía la sacra imagen cargada en el lomo de bestias, paró a descansar en el mesón llamado “La Esmeralda”. Él argumentó que tras encargo de un cura, llevaba al Cristo a un pueblo de la Sierra, pero la oscuridad de la noche lo hizo detenerse en Acaxochitlán.
Decidido a continuar con su travesía al día siguiente, se levantó muy temprano para darse cuenta de que el Cristo ya no estaba. Como ya había avanzado un poco, regresó por el mismo camino pensando en que se le había caído. Resulta que la imagen estaba en el mesón, a lo que el arriero volvió a cargarlo sobre las mulas.
Sin embargo, algunos metros después, notó que nuevamente el santo ya no venía con él. Fue entonces que tanto él como los habitantes del pueblo interpretaron que “quería quedarse ahí”, por lo que decidieron dejarlo dentro del templo, donde permanece hasta el día de hoy.
Catalogada como uno de los más grandes elementos identitarios en la demarcación, es a partir de la primera semana de mayo, específicamente el día dos, que los diferentes barrios que rinden culto al Señor se disponen para tapizar las calles del centro con hermosas y pintorescas alfombras de aserrín, flores y semillas. Estos trabajos son realizados por la gente de la comunidad, quienes con el paso del tiempo comparten los conocimientos de generación en generación; hay alfombras que se extienden por varios metros, pues la intención es que sirvan de camino para la imagen del Señor del Colateral que parte desde el templo de la Virgen de la Asunción a cada una de las localidades. Este compendio de cosmovisión indígena, artística, cultural pero sobre todo manifestación de religiosidad, inicia cada 2 de mayo, horas antes del día de la Santa Cruz. Las actividades son organizadas por los mayordomos pertenecientes a los barrios de Tlacpac, Tlaltegco, Tlatzintla, Tlatempa, Tlamimilolpa, Cuaunepantla, Techachalco y de la cabecera municipal, esta última, donde concluyen las diligencias el 11 de mayo.