La mayoría de las víctimas tenía vínculos con Fresnillo. Entre ellas figuran funcionarios en activo, exservidores públicos y empresarios de Zacatecas y dos personas originarias de Durango.
Entre las personas identificadas figuran un exalcalde de Sombrerete y dos funcionarios del Ayuntamiento de Fresnillo; así como una persona originaria del estado de Durango.