California cortesiana
El 2 de diciembre de 1547 murió Hernán Cortés en Castilleja de la Cuesta, España, a los 62 años de edad. Nació en Medellín (Badajoz), de la Extremadura española, en 1485.
“Tuvo suerte el Conquistador al principio y ganó –dice-, pero como el jugador que va ganando no hace un alto, una vez que tomó Tenochtitlan se marchó a Hibueras como más tarde habría de aventurarse a Californias.”
Ésta nos parece manera justa de explicar el impulso del metelinense hacia el norte novohispano enseguida de su incursión a las Hibueras (actual territorio de Honduras) para someter la sublevación de uno de sus capitanes, Cristóbal de Olid.
Llevó consigo a doña Marina, por supuesto, entre un numeroso contingente, así como al emperador Cuauhtémoc y a dos tlatoanis más del imperio náhuatl, a quienes ordenó ajusticiar por sospechas de instigar un alzamiento.
Intercalo aquí la conceptualización de Arias sobre Cortés como libertario, por un “deseo compulsivo de ser libre”, y cita varias evidencias de ello.
“Años después, no queriendo que su marquesado lo retuviera, organizó las expediciones de que ya hemos hablado”, o sea la acometida al noroeste que lo llevó a California.
Arias llama a Hernán Cortés “el primer mejicano”.
Así podríamos dar al Marqués el honor bien ganado de ser “el primer californio”.
















