Contexto / Víctor Manuel Liceaga Ruibal
Presento pasajes de su vida que dan idea de la forma de ejercer el poder en los ámbitos local y nacional.
Siendo Senador (1977-1982) establece una sólida amistad con un joven funcionario de la entonces Secretaría de Programación y Presupuesto (SPP) llamado Miguel de la Madrid Hurtado.
En mayo de 1979, Miguel de la Madrid es titular de la SPP, y en septiembre de 1981, candidato presidencial. Lo demás es historia.
Este dato es importante, porque la suerte política de Víctor Manuel Liceaga estuvo ligada al grupo del Presidente de México (1982-1988).
Algo a destacar es su paso por la Facultad de Economía de la UNAM, a mitad de los años cincuenta; ahí fue alumno del entonces titular de la Secretaría de Industria y Comercio (SIC), entre 1952 y 1958, Raúl Salinas Lozano.
Al ser coordinador de delegaciones de la CNOP, en los años ochenta, tuvo bajo su mando al joven sonorense Luis Donaldo Colosio Murrieta, con quien hizo una gran amistad.
Sin lugar a dudas, sus relaciones le abrieron la puerta para ser enviado del CEN del PRI a varios estados como delegado especial.
Fue delegado en Iztapalapa, de 1982 a 1985, y diputado federal por el Distrito La Paz-Los Cabos de 1985 a 1986.
Fue designado candidato a Gobernador el 18 de septiembre de 1986, previo a que en su cumpleaños 50, el día 11, le dieron a conocer por los conductos del poder político nacional, que tenía en su bolsa la nominación del PRI a gobernador.
La victoria electoral de febrero de 1987 fue el último triunfo claro, contundente, legal e inobjetable del PRI en la gubernatura en BCS; en 1993, y sobre todo en 1999, ya nada fue igual.
En su sexenio, soltó siete de ocho alcaldías que tuvo bajo su responsabilidad política a la consulta a la base militante tricolor.
En su tiempo, algo nuevo y de riesgo político. Tan es así que del periodo 90-93 tres de los cuatro municipios no eran de su corriente política dentro del PRI.
Comentaba: los alcaldes son del pueblo y los diputados locales del gobernador, y con ello, con la suma de grupos y corrientes mantuvo los equilibrios políticos en el Estado, en un periodo caracterizado por la crisis económica nacional.
En su gobierno destacan cinco obras. La carretera 4 carriles San José-San Lucas, la de La Purísima a Ciudad Insurgentes, el Puerto de Altura de Pichilingue, el Centro de Oncología en La Paz y la cesión al Gobierno estatal de los terrenos de la ex Base Aérea.
Es mucho lo que se puede escribir de Víctor, como le decíamos sus amigos. En lo personal tuve la oportunidad de observar muy de cerca el ejercicio del poder político, una enseñanza de vida que siempre recordaré.















