Luis y las ilusiones
Todos los niños y todas las niñas desean cumplir sus sueños.
Algunos no abandonamos ese privilegio de la niñez, en tanto que, aun de grandes, continuamos soñando hasta conseguir lo deseado.
Estamos de pie y seguimos adelante, mientras prevalezca una ilusión.
A diario y a ratitos, percatándonos o no, picamos piedra y damos un paso adelante, hasta que, por fin, aquella fantasía se vuelve realidad.
Esas conquistas son inmediatas, otras se prolongan, las más, sin embargo, llegan en el momento justo.
Ni antes ni después.
Ilusiones por culpa de una promesa, ilusiones por contagio, ilusiones por vocación, ilusiones por entereza, ilusiones inducidas por la publicidad, ilusiones genuinas, ilusiones imposibles de cumplir,
ilusiones comunes nacidas de la tradición, ilusiones.
Según mi ya recurrente diccionario de cabecera Yasmin-español, la palabra ilusión significa "Esperanza, con o sin fundamento real, de lograr o de que suceda algo que se anhela o se persigue y cuya consecución parece especialmente atractiva.
También es un "sentimiento de alegría y satisfacción que produce la realización o la esperanza de conseguir algo que se desea intensamente".
Esto último le atina, al dejar claro que una ilusión no comulga con algo indeseable. Una ilusión no se concibe sino está de por medio la alegría, lo bonito, el disfrute.
¡Dios Guarde!
Estar ilusionado o mantener una ilusión es oxigenar tu momento de vida, es un combustible que te ayuda a seguir viajando con alegría en espera de que se concrete lo que esperas.
En este abanico de deseos te puede ilusionar lo más simple o lo más convencional, de tal suerte que basta asomarte por la ventana para contemplar lo anhelado o salir a caminar y encontrarte con lo ambicionado .
Pero a la vez se puede volverse una ilusión el conocer una ciudad lejana o comer un fruto que solo lo encuentras en el último pueblo del continente africano o apetecerías cohabitar con Shakira o estar con ella en una playa desierta.
Para lograrlo ya dependerá de la titánica labor que uno realice ( o la que realice Shakira si me quiere encontrar a mi ) o de plano, te rendirás convencido de que nunca de los nuncas esto se hará realidad.
Hay otros casos que por más singulares que parezcan y que en muchas otras ocasiones bastaría un NO para que el ilusionado se calme y olvide , pero se hace trabajo en equipo y se cumple .
¡A los voladores de Papantla!
No a un cantante de música infantil, no a Chabelo, tampoco a un equipo de futbol o de beisbol o a Octagón o a Pepa, sino a los voladores de Papantla.
Por obvias razones, esta odisea de Luis y su familia ha sido difundida en redes sociales y ha generado mucha popularidad en esta zona del norte de Veracruz,tanta que e incluso el alcalde de Papantla, buscó platicar con el carismático niño y su familia.
Ni tanta distancia fue impedimento para conocer en persona a los voladores, luego de que
en mayo cuando en un evento en la ciudad de Hermosillo, presenció por primera vez la danza que le provocó inquietud y demasiado interés o más bien dicho,una ilusión.












