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Análisisjueves, 5 de marzo de 2026

Sin Protocolo / Inviable reforma electoral

Tras fuertes forcejeos, por fin llegó a la Cámara de Diputados la propuesta de reforma electoral presidencial.

Se trata de un proyecto inédito en momentos en donde se requiere de unidad, frente a los embates del exterior.

Pero el rechazo irreductible a la propuesta por sus incondicionales aliados, marca un parte aguas en la vida política.

En especial, la postura de la presidenta Claudia Sheinbaum marcará un derrotero hacia lo que será su administración.

La intención de desaparecer los partidos pequeños, es en los hechos el reforzamiento del partido dominante.

Morena buscó por todos los medios desterrar al supuesto “prián”, con el único y claro objetivo de quedarse en su lugar.

Primero, se apoderó de la mayoría calificada en las cámaras del Congreso federal, sin haberlo logrado en las urnas.

El pretexto de eliminar la figura de legisladores plurinominales, es porque son designaciones internas de los partidos políticos.

¿En dónde queda entonces la auto organización de los partidos, tal y como ha gozado de ello Morena?

Por una actitud intransigente, tampoco votó la ciudadanía en 2024. También es increíble admitir que el pueblo pidió la desaparición de los plurinominales.  

La reforma “no elimina el principio de representación proporcional”, por el contrario, atiende la crítica a la designación de los plurinominales al margen de la voluntad de la militancia y la ciudadanía”.

En su propuesta la presidenta manifestó: “La democracia se debilita cuando se percibe distante, costosa o capturada por intereses particulares, económicos o políticos”.

¿Quién en los hechos está debilitado la democracia? ¿Quién se ha distanciado de los partidos políticos? ¿Quién busca imponer a como dé una innecesaria reforma electoral?

La propuesta de reducir en 25% el gasto electoral de los partidos, sólo lastimará a los más pequeños, que dependen en absoluto de esas prerrogativas.

Eliminar la reelección inmediata a partir de 2030, es un tema que fue lanzado hasta esa fecha por el mismo partido en el poder.

La reforma constitucional de Sheinbaum requiere para su aprobación la mayoría calificada en la Cámara Baja, lo cual en estos momentos es improbable.

Con la postura del PT y PVEM, la iniciativa presentada ayer por la tarde, llegó muerta a San Lázaro.

Anticipándose a esa situación, la presidenta anunció que cuenta con un “plan B”, en el eventual caso de su rechazo.

Para mí es una victoria porque estoy presentando una propuesta que me pidió la gente”, presumió la mandataria la mañana de ayer al presentar su “Decálogo por la Democracia”.

X: @JoelSaucedo
saucedosj@yahoo.com.mx

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