Según el gobierno del Estado de México, en aras de mantener aquello de la austeridad republicana, pasando por la pobreza franciscana, se mantiene la política de cero endeudamiento. En realidad, se trata de un perfil gubernamental con un mensaje de fondo, con el que se pretende hacer creer al ciudadano que se cuidan los dineros públicos o que el grupo en el poder es diferente a los anteriores gobiernos. La falsedad es total porque el dispendio de recursos sigue y se alimenta de la corrupción, como la que se mantiene, por citar sólo un caso, en los verificentros, con “cuotas” de 250 pesos, a cambio de entregar hologramas, sin importar las condiciones del motor de los vehículos, siempre y cuando no expulse visibles cantidades de humo. La administración estatal se vanagloria diciendo que no se recurre al endeudamiento, pero desde el Congreso local sí se autoriza a los gobiernos municipales que contraten financiamiento por miles de millones de pesos. Al final los ciudadanos residentes de los municipios también son habitantes de la misma entidad, y por consiguiente, terminan siendo pobladores endeudados. Desde la Cámara de Diputados estatal realzan el rezo de que se privilegia el principio de la austeridad, pues incluso el presidente de la Junta de Coordinación Política, José Francisco Vázquez Rodríguez, el hombre de mayor confianza de la gobernadora Delfina Gómez Álvarez en temas parlamentarios, asegura que el Poder Legislativo también se “aprieta el cinturón”. Sin embargo, viendo a detalle los recursos que este año se ejercerán en el Congreso estatal, resulta que los diputados muy limitados no están, ya que para 2026 se autorizó un presupuesto de 2 mil 346 millones 597 mil 978 pesos, un 4.1 por ciento más que en 2025, cuando se asignaron 2 mil 252 millones 645 mil 701 pesos. Para ver más o menos el nivel de “austeridad”, cada diputado en promedio recibirá alrededor de 100 mil pesos netos cada mes, pero desde luego obtienen más ingresos por otros conceptos. ¿Cuántos empleados desearían ganar lo mismo?
TAJANTE, la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México abrió el año con un pronunciamiento fuerte, con el que se exhiben fracasos en las políticas de protección a las mujeres, pues el órgano estatal advirtió que persisten violencia y discriminación contra la población femenina en los centros de trabajo. La socorrida frase triunfalista de que “llegamos todas” es otra de las falacias del gobierno en turno… ASEGURA José Alberto Couttolenc Buentello, del PVEM, que esa organización política tiene la obligación de legislar con responsabilidad y visión de futuro para poner en el centro de las decisiones el bienestar de las familias mexiquenses. La pregunta es: ¿cuándo realmente el PVEM ha hecho algo positivo para el bienestar de las familias? Habrá que rascarle a ver quien encuentra algo… AHORA que las mesas de paz pretenden convertirlas como el principal eje rector de la lucha contra la inseguridad, ojalá y las autoridades extiendan como mantel la triste realidad de que el territorio mexiquense cerró 2025 con la mayor cifra de desapariciones a nivel nacional. Datos del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas reveló que el año pasado hubo 5 mil 661 reportes de desaparecidos, pero se camina por el camino correcto, dicen.