Día de Muertos: Taller "Papel Picado Xohimilco" se prepara con catrinas y cráneos
La producción menor que se hace en pedidos son 5 tiras, 50 metros, eso equivale un paquete de papel de 90 piezas, en plástico llegan a ser dos paquetes
Patricia Carrasco / La Prensa
A cincel y martillo manos expertas realizan miles de imágenes de papel picado, sea en papel de china, plástico o tela. Lo mismo pueden ser catrinas, cráneos, esqueletos, nombres, figuras, escudos, santos, ángeles o arcángeles.
Torres narró que su padre, al jubilarse, buscó otro trabajo, fue a Socicultur -del entonces DDF- a ofrecer algunos trabajos, y como les gustó su artesanía, adornó espacios gubernamentales e instaló su taller.
Su uso se distingue en las ofrendas a los muertos, los días 1 y 2 de noviembre ya que embellece a los altares de mucho color, alegría y vida.
Mientras que Yuriria recordó que su papá para hacer las figuras utilizaba una base de madera, “ahora lo hacemos con acrílico. Él hace 44 años hacía paquetes de 10 a 20 papeles, porque utilizaba gurbias de madera”.
Puntualizó que los modelos pueden estar ya prediseñados y otros los dibujan, de acuerdo a los pedidos, ellos saben qué herramientas deben utilizar según la figura que realizan; pueden ser de entre 40 o 50 piezas.
En los paquetes de papel de china se pueden poner entre 90 y 100 piezas, en plástico 40, y en tela de 12 a 20 piezas.
Con el papel picado también se realizan banderas adheridas a un mango, manteles, frisos, caminos de mesa, blondas, por lo que esta artesanía logra una mejor recepción en la actualidad, sin perder lo tradicional.
Autenticidad pura
El papel picado que se vende por todos lados o en las papelerías, sí se hace a máquina, en este taller no, todo es manual, “aquí las máquinas son mis compañeros”, bromea.
Aunque el joven artesano señaló que uno de los conflictos que tienen es que la gente no valora el trabajo artesanal y quieren comprar muy barato.
No surten a los vendedores del Centro Histórico, que compran o hacen su producción en suaje.
“Nos buscan cuando quieren algo especial o personalizado, adornar sus negocios o disfrazar lo que están vendiendo con lo que tienen ellos”.
Las 22 personas que laboran en el taller ya sea en el área de picado, pegado, terminados y ventas trabajan 8 horas al día. “A veces se alarga, porque tenemos muchos encargos”.
Sonriente, mientras le da forma a su dibujo en papel de china, la joven relató que al llegar al taller, todos hacen lo básico: pegar banderas, hacer tiras, paquetes flores, cartonería, piñatas, luego el picado del papel, precisó.
Figuras difíciles
Las figuras más difíciles para picar son los santos y los logotipos de empresas u organizaciones, que tienen letras muy pequeñas, ángeles, arcángeles, letras, imágenes, fotos de personas, plasmarlas en papel picado es un poco complejo, citó la artesana Yuriria Torres.
A la empresa Papeles Belumosa es a la que más le compran papel de china, debido a que ofrece una gran gama de colores. En el taller manejan cerca de 57. Y, dijo, en seis meses pueden utilizar 2 mil 600 pliegos.
Torres Alfaro aseveró que han fabricado pedidos para el gobierno de la Ciudad de México, trabajos para otros estados, de San Luis Potosí, Estado de México, Guerrero, y otros para la Secretaría de Gobernación, para un evento de la Unesco y la Secretaría de Cultura.
También ha exportado a otros países como Estados Unidos, Centroamérica, Sudamérica y algunos países de Europa.
La mayoría de las personas que ahí laboran saben dibujar, “ya cuando está en el área de picado, se van acostumbrando a ver los diseños y dibujos, y se tiene la percepción de cómo se deben hacer los trabajos, con la práctica”.
Las imágenes las venden en tiras de 10 metros. La producción menor que se hace en pedidos son 5 tiras, 50 metros, eso equivale un paquete de papel de 90 piezas, en plástico llegan a ser dos paquetes.
Temporada de muertos
En esta temporada de muertos, trabajan mucho por pieza, y las personas que conocen su trabajo, van a comprarles las tiras.
Los colores que más les gustan son los vivos, como el morado, naranja, bugambilia, azul fuerte, verde limón, amarillo, rojo y negro; en otras temporadas del año prefieren el rosa mexicano o pálido, solferino, salmón, tricolor, verde, y los fosforescentes.
Las figuras que más piden son las catrinas, cráneos, figuras de muerto, mini ofrendas, ataúdes, calabazas y los diseños de altares, parejas y viejitos.
Rosa, es otra de las jóvenes artesanas que tiene un año trabajando en el taller, nos platicó que para realizar un diseño manual se lleva una hora y media, pero si son dibujos muy detallados hasta dos horas o un poco más.
Al día producen entre 20 a 25 diferentes diseños, de 90 piezas. "Porque si llegan a hacer de más, se puede romper el papel o el plástico", refirió.
Área de pegado
A este lugar acuden organizadores de eventos y salones o público en general que piden artesanías para bautizos, 15 años, bodas, fiestas patronales, a los que como mínimo se les venden 50 metros.
Para Navidad elaboran Nochebuenas, Nacimientos, piñatas, árboles de Navidad y estrellas fugaces.
En las fiestas patrias se ocupa la combinación de charros, comida, artesanías, juguetes, flores, carros de madera, palomas, colibrí o grecas.
En el momento de la visita, los artesanos estaban realizando papel picado para un famoso restaurante de bisquets de la CDMX y el resto del país.
Yuriria Torres destacó que también les hacen papel picado a los mayordomías de Xochimilco, Milpa Alta, Tláhuac, “es muy constante que les pidan 50 0 100 metros de hilos de algún santo, imagen de alguna virgen, Niño Dios”.
A los hilos también se les denomina guías, tiras o pasacalles, que se cuelgan en las calles los días de las fiestas patronales.
También elabora piñatas, alcancías, figuras de muertos y cualquier trabajo en cartonería y con moldes que les pidan.
Eleazar, licenciado en artes visuales, por la Universidad de Colima, un artista que sabe de pintura, escultura y grabado, ya estaba realizando un pedido de máscaras.
Para saber
“Tras la conquista, que llegó la Nao de China, y uno de los productos que se vendían en las tiendas de raya era el papel de china, al prohibirse a los indígenas utilizar el papel amate, los sustituyen por el papel de china”, relató la artesana.
Por lo que con la llegada de los españoles, y con ellos nuevos y diversos materiales, el papel amate utilizado para dar tributo a las deidades se suplió por el papel de China, con el cual, los artesanos con su gran imaginación realizan verdaderas obras de arte.