El principio del fin
Las reformas, además de devolvernos a los tiempos violentos e inciertos del siglo XIX, violan diversos tratados internacionales suscritos por nuestro país.
En resumidas cuentas: Se acabarían las elecciones libres, se militarizaría a México por completo, se vulnerarían para siempre los contrapesos democráticos y las libertades y la impartición de justicia quedaría contaminada por intereses políticos inconfesables.