“Si nos están viendo los que hicieron eso, que nos devuelvan a nuestro hijo, que nos digan donde lo dejaron, nosotros no tenemos paz, no tenemos tranquilidad, no tenemos nada, es un martirio, nos está torturando día y noche, es una tortura la que tenemos”.
El incidente se reportó en los servidores de una oficina de la dependencia ubicada en Mexicali pero no llegó a los sistemas centrales, informó Comunicación Social