“Aquí se le hace la invitación al familiar, y muchos no aceptan; nosotros no podemos llegar y obligarlos; es una invitación a los padres”.
“Buscamos los padecimientos mentales, como es el trastorno por déficit de atención e hiperactividad, los trastornos de ansiedad y los depresivos”, puntualizó.
Actualmente los capibaras tienen una relación más estable con sus médicos veterinarios así como con los visitantes, quienes pueden alimentarlos arrojandoles comida especial de una máquina dispensadora
A pesar de que ya está listo el reglamento han tardado meses para concluir con la primera fase, que es el proceso de socialización con las Asociaciones de Residentes del estado