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Análisissábado, 29 de octubre de 2022

Carlos Morán | Un caldo afrodisíaco 

De más está decir que casi todas las aves silvestres se consideran afrodisiacas. La gente de buen paladar es adicta a comer el famoso caldo de gallinas orgánicas, por llamarlas de una manera elegante y no “de rancho”, como las conocen.

Se trata de esas aves melancólicas que nada saben de amor y que pasan sus cortas vidas en los patios traseros de la casa, sin saber el destino que tendrán.

Son gallinas de carnes morenas y de intenso sabor que tienen un soplo exótico capaces de estimular la imaginación humana, sobre todo cuando se prepara de la manera más sencilla.

Corte las patas, la cabeza y saque las vísceras por un corte en la barriga. Córtela en piezas y déjela reposar el sueño justo de los muertos, mientras alista los ingredientes.

Hombre con un poco de sensibilidad, dedicó varias horas a hacer unos cucuruchos de papel periódico, para taparles la cabeza y no vieran las aun vivas el final de sus compañeras.

El matarife se espantó de su hazaña sin poder matar a todas, dejando a un resto que se murieron de ancianas, sin plumas y vagaban desnudas tambaleantes por el patio. El hombre no volvió a comer pollo nunca más.

Cuando ya casi esté este caldo, coja 4 papas de buen tamaño, lávelas, deje la cáscara, pártalas en 4 y échelas al perol para que se cocinen, coronando el caldo con una rama generosa de hierba buena.

Se sabe que esta es una de las delicias que sirven los campesinos de Pavencul cuando les van a dar buenas noticias. Ellos se pulen con este caldo como agradecimiento a sus gobernantes.

Usted en casa vista la mesa con un mantel de percal, y sirva muy caliente. No olvide acompañarlo con tortillas de maíz hechas a mano y levantando el sabor con un chirmol; chiles “mira párriba” molcajeteados, agregando cebolla picada, sal y el jugo de unos limones.

Cómalo con prudencia, porque dicen algunos que les intoxica el alma y desata la lujuria para siempre, el resto simplemente habla de sus virtudes sin poder definir esta exquisites que ha ganado fama de boca en boca.

Si bebe unas cervezas como preámbulo, seguro estoy que el festejo será inolvidable, y si continúa bebiendo durante la comida y después, al final le recomiendo un cuartazo de mezcal, lo mandará al lecho con fuerzas para amar hasta el amanecer.

Para comentarios escríbeme a morancarlos.escobar1958@gmail.com

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