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Ciencia y Saludsábado, 9 de octubre de 2021

El dragón prehistórico

Investigadores australianos han analizado los restos de un reptil volador con una envergadura de unos siete metros, que una vez sobrevoló un antiguo y vasto mar interior. Este pterosaurio gigante "es lo más parecido que tenemos a un dragón de la vida real", aseguran

EFE

“El nuevo pterosaurio es lo más parecido a un dragón que tenemos en la vida real y habrá sido una bestia temible”, según Richards.

“El ‘ Thapunngaka shawi` era esencialmente una calavera con un cuello largo, ‘atornillado’ a un par de alas largas”, añade.

CRIATURA SALVAJE Y TEMIBLE.

Aunque no están emparentados en absoluto, también se puede pensar en este pterosaurio como “un murciélago con esteroides” (compuestos utilizados para aumentar el desarrollo muscular), comentó Richards al diario australiano Brisbane Times.

"A diferencia de los murciélagos, cuyas alas se entrelazan entre los dedos, los pterosaurios tienen un cuarto dedo muy extendido que forma el soporte del ala", explicó a ese medio.

Aunque los pterosaurios podían volar, no se parecían en nada a los pájaros, ni siquiera a los murciélagos. Eran un grupo diverso y exitoso de reptiles, los primeros animales con ‘huesos de espalda’ que efectuaron el vuelo propulsado", según Richards.

BOCA DE LANZA, DIENTES DE AGUJA.

Al estar perfectamente adaptados al vuelo propulsado, los pterosaurios tenían huesos de paredes delgadas y relativamente huecos, explica Richards en un comunicado de la UQ (www.uq.edu.au).

Dadas estas características óseas, sus restos fosilizados son raros y, a menudo, están mal conservados, por lo que “es bastante sorprendente que existan fósiles de estos animales", apunta Richards.

“El ‘Thapunngaka shawi’ es la tercera especie de pterosaurio anhangueriano conocida en Australia, y estas tres especies provienen todas del oeste de Queensland”, señala.

Para el doctor Steve Salisbury, coautor del artículo, lo más sorprendente acerca de esta nueva especie de anhangueriano “es el tamaño masivo de la cresta ósea en su mandíbula inferior, que presumiblemente también tenía en la mandíbula superior”.

"Estas crestas probablemente desempeñaron un papel en la dinámica de vuelo de estas criaturas”, señala.

El nombre de la nueva especie honra a los pueblos originarios del área de Richmond donde se encontró el fósil, incorporando palabras del ahora extinto idioma de la nación Wanamara.

“El nombre del género, Thapunngaka, incorpora thapun [ta-boon] y ngaka [nga-ga], las palabras de Wanamara para 'lanza' y 'boca', respectivamente”, explica el doctor Salisbury.

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