Además de dos fragmentos de pintura mural de Teotihuacan que representan a Tláloc como dios de la fertilidad y como un sacerdote cargando un tanate de mazorcas.
Del destacado pintor y artista plástico oaxaqueño, Francisco Toledo, se exhibirán dos carteles de su autoría y un textil denominado Quipu, de la colección que creó en su campaña contra la siembra del maíz transgénico en México.
Cierra la exposición la instalación de Javier del Cueto denominada Más de cien mil granos de maíz, un ejercicio plástico que mira hacia un futuro lleno de diversidad. También se mostrarán 29 ejemplares botánicos de diversas razas de maíz.
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Integrada por un sistema de saberes y conocimientos, la milpa tiene un papel fundamental en la cosmovisión de los pueblos indígenas y campesinos
La milpa tiene un papel central en la cosmovisión de los pueblos indígenas y campesinos del país. Reproduce la vida al reunir recursos naturales, espacios, personajes y ciclos vitales para las comunidades, en un acto que implica no sólo la producción y consumo del maíz, también incluye significados y valores culturales.
Este patrimonio biocultural —conformado por un sistema de conocimientos, saberes y creencias—, que los distintos pueblos del país han determinado para el manejo de la naturaleza, su transformación y la serie de rituales que hay en torno a éste, es analizado en la exposición Milpa, pueblos de maíz, con sede en el Museo Regional de Querétaro (MRQ).
La ritualidad alrededor de los alimentos es parte viva del pueblo mexicano
Organizado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), la exposición, inicia las actividades por el 80 Aniversario del museo queretano y busca exponer la importancia que tiene esta diversidad biocultural en el país, a través de un conjunto de piezas prehispánicas y contemporáneas que muestran su continuidad histórica.
El maíz es una semilla cuya planta fue domesticada en Mesoamérica, que no se presenta de manera natural como el resto de los cereales, sino que es producto de su transformación genética por parte del ser humano, aproximadamente hace nueve mil años, y se cree que proviene de la manipulación del teocintle.
México cuenta con alrededor de 64 razas de maíz, producto de este sistema de conocimientos y del intercambio de semillas que históricamente han hecho los campesinos en el país, y de la experimentación que ha diversificado las clases de esta semilla, de ahí que se trata de una diversidad biocultural.
Distintos tipos de milpa.
“Se dice que Mesoamérica fue el punto de origen y diversificación del maíz, proviene de la cuenca del Río Balsas, espacio donde se dio la agricultura inicial. Esta semilla se empieza a diversificar por todo el territorio mesoamericano; en Norteamérica llegó a lo que ahora es Canadá, con los iroqueses, y se extendió por Centroamérica y Sudamérica, mucho antes de la llegada de los españoles”, detalló Luis Felipe Crespo, curador de la muestra.
EJES TEMÁTICOS La exposición está divida en tres temas principales: “La milpa, un bastión biocultural”, que la sitúa como punto nodal en el sistema de saberes y creencias de los pueblos indígenas y campesinos; “Milpa, cuerpo y cosmos entre los ñäñhö de Querétaro”, que ahonda en la tríada cruces-agua-cerro como la fórmula primordial para hacer milpas; y “Amenazas a la diversidad biocultural”, que aborda los peligros que corre por fenómenos como la siembra de maíz transgénico, entre otros factores.
Por primera vez, se muestran alrededor de 50 fósiles de semillas prehispánicas (maíz, calabaza, aguacate, chuspata, algodón, amaranto) procedentes de la Subdirección de Laboratorios y Apoyo Académico del INAH, que datan de aproximadamente nueve mil años antes del presente, encontradas en las cuevas de Coxcatlán en Tehuacán (Puebla) y de Guila Naquitz (Oaxaca); se trata del origen de la agricultura en el país.
La exposición presentará 23 piezas arqueológicas provenientes de diversos recintos museísticos del INAH, como los museos nacionales de Antropología y de las Culturas. Destacan cuatro esculturas de deidades relacionadas con el maíz: Chicomecóatl, diosa madre de esta semilla; Xilonen, divinidad joven; el señor del maíz de Cacaxtla (forma parte de los 11 señores de Cacaxtla) y una urna del dios Pitao Cozobi, señor de las cosechas y el maíz.
Piezas arqueológicas y contemporáneas, así como fósiles de semillas prehispánicas conforman la muestra que se exhibirá de septiembre a enero.
También se exhibirá cerámica con representaciones de mazorcas, provenientes de Cacaxtla, Culhuacán y Teotihuacan. Además de vasijas con formas de calabaza y de algunos animales que conviven con la milpa, como el tlacuache, así como un conjunto de herramientas agrícolas de origen prehispánico . La vertiente contemporánea tiene cabida en la muestra con la inclusión de nueve obras plásticas, entre las que destacan un árbol de la vida y un cuadro de semillas donde se observa a san Isidro Labrador sembrando desde la nubes, ambas provenientes de Metepec (Estado de México); un telar de Tenango de Doria (Hidalgo), que muestra el proceso de trabajo y celebraciones relacionadas con la milpa, además de un cuadro otomí de papel amate, originario de San Pablito Pahuatlán, Puebla, denominado el “Panteón de las deidades agrícolas”.
Fresco teotihuacano.\n
LA MILPA COMO EJE RECTOR DE LA COMUNIDAD La milpa es el único agroecosistema que se trabaja en todos los nichos ecológicos posibles, desde el nivel del mar hasta los tres mil 200 metros de altura. A su vez, este sistema agrícola organiza el tiempo y el espacio, los campesinos escogen los mejores terrenos para la siembra, y con ello, modifican el territorio, a la vez que el ciclo anual del cultivo determina un periodo ritual.
La exposición hace énfasis en la importancia de la milpa como un agroecosistema propio. “Debemos recurrir al legado de nuestros antepasados y aprender de la cooperación y la convivencia entre los seres humanos y la naturaleza, procesos que generaron memoria, conocimientos y saberes que han enriquecido a la humanidad. Sólo así seremos capaces de recuperar la soberanía alimentaria y hacer frente a la actual crisis del planeta”, concluyó Luis Felipe Crespo.
"Milpa. Pueblos de Maíz" costó 2 millones de pesos.
La exposición se podrá apreciar hasta enero de 2017, en el Museo Regional de Querétaro, ubicado en Corregidora Sur 3, Centro Histórico, Santiago de Querétaro, Querétaro. Horario: martes a domingo de 9 a 18 horas. Costo de acceso: 55 pesos; los domingos la entrada es gratuita.