
El Teatro del Pueblo de la Feria Internacional Ganadera de Querétaro recibió a Celso Piña y su Ronda Bogotá la noche del miércoles, donde el acordeonista presentó lo mejor de su producción musical, acompañado de los músicos que le han dado ese sonido particular conocido y reconocido en muchas partes del mundo.
El concierto empezó puntual, sin embargo a esa hora el público que detrás de las vallas que lo separaban del escenario no pasaba de tres mil personas. El grupo tuvo que poner su empeño en el ritmo tropical, y el compositor echar mano del buen humor que lo caracteriza y las bromas, para que poco a poco fueran atraídas a bailar y levantar las palmas. A pesar de que el sonido no ayudó mucho a Piña y su agrupación, hubo un momento del concierto donde la explanada rondaba por los siete mil asistentes.
Entre comentarios, una brevísima probadita de “Las mañanitas” en acordeón y los gritos de los seguidores que llegaron temprano para estar lo más cerca posible del cantante, la “Cumbia campanera” y “Macondo”; el tema de Daniel Camino inspirado en “Cien años de soledad” de García Márquez, comenzaban a calentar el ánimo, donde las palmas seguían el compás de la música.
Al poco tiempo se dejó oír “Cumbia sobre el río” y ya algunas parejas comenzaban a dar sus mejores pasos entre la gente. Al grito de “arriba Querétaro” y con extractos de “Comprendes Mendes” de sus paisanos de Control Machete al iniciar, fue uno de los temas más aplaudidos por los presentes.
La asistencia fluía, desde lejos se veían jóvenes y adultos encaminarse a la zona del concierto, y a pesar de ser mitad de semana, se apreciaban muchos en estado inconveniente, razón por la que fue uno de los días más ajetreados que hemos visto para los elementos de seguridad privada, que tan sólo en la zona de observación contamos 16 jóvenes revisados y una jovencita que el personal femenino se llevó inmovilizada de los brazos.
Eso no dejó que el resto del público dejara de bailar. Ya eran decenas de parejas las que se hacían espacio entre la multitud para mover el cuerpo con “Los caminos de la vida” o “Aunque no sea conmigo” que cantara con Café Tacvba, mientras se veía el inicio de la retirada de aquellos que iban con sus pequeños a la feria.
Sin dejar de promocionar los discos y playeras del recuerdo, la “Cumbia de la paz” dio paso a “Cumbia poder” con la enorme luna de testigo de un Celso Piña que se tomó el tiempo de acercarse a las vallas por varios minutos para saludar a la gente, dejarse tomar fotos y abrazar por algunos mientras la Ronda Bogotá seguía haciendo lo suyo, momento en que se percibía la pronta despedida de los músicos y motivó el retiro de muchos asistentes. No se equivocaron, pues a las diez y media de la noche Piña dio por terminado el concierto, aunque dejaron de tocar todavía algunos minutos más para salir del escenario luego de casi dos horas de cumbia.