La experiencia en laboratorio
Tinta para un Atabal
Adrián Palomo / Colaborador Diario de Querétaro
Pero, ¿se puede tener un verdadero diálogo con el espectador? ¿se puede encontrar un equilibrio entre lo que se quiere como creador -es decir, tanto la propuesta artística y el mensaje o tema a comunicar- y lo que se busca que el público reciba?
En un principio, antes de la acción, el mayor cuestionamiento y preocupación era asegurar esta convención de juego entre las dos partes, pensar en lo arriesgado: ¿y si el espectador no quiere participar? ¿cómo lo ponemos de nuestra parte?
En este terreno explorado pude observar que no es tan complicado generar la interacción, las personas buscan cosas diferentes y siempre habrá alguien que responda, solo es cuestión de observar y accionar.















