Vitaflumen|El observatorio de Jaipur
El marajá, por su parte, era un aficionado a la astronomía y gran amante de la arquitectura
Sandra Hernández/Colaboradora Diario de Querétaro
El marajá, por su parte, era un aficionado a la astronomía y gran amante de la arquitectura. Estos dos afectos lo llevaron a concebir los centros astronómicos, también llamados Jantar Mantar (del sánscrito, significa “instrumentos para calcular”), de Delhi, Varanasi, Ujjain y Jaipur, siendo este último el más extenso y espectacular de los cuatro.
«Jai Singh quiere ser eso que pregunta, Jai Singh sabe que la sed que se sacia con el agua volverá a atormentarlo, Jai Singh sabe que solamente siendo el agua dejará de tener sed.»[2]
Pero para hablar de este lugar, nadie mejor que Cortázar.
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[1] Cortázar, Julio. Prosa del Observatorio. 1972. Barcelona. Ed. Lumen.
[2] Ibíd.

































