Chocan intereses en Morena
Los procesos electorales para elegir ediles siempre han sido, además de fuente de grandes peleas, negocio para unos cuantos.
Ha habido gobernadores, como Fidel Herrera o Dante Delgado, que conocían a los actores políticos de prácticamente todos los municipios. Nadie los podía engañar y dieron su visto bueno en cada demarcación municipal.
Pero en otras ocasiones los gobernadores han delegado considerablemente en sus dirigentes partidistas y sus principales operadores, los que se han destrozado para colocar a sus piezas, ya sea por razones de planes políticos o simples negocios.
Porque la venta de candidaturas es algo que ha existido y existe, representando un gran negocio porque no solo son vendidas las de las presidencias municipales, sino las sindicaturas y regidurías.
El pasado gobernador, Cuitláhuac García, delegó en exceso y metieron mano, entre otros, el secretario de Gobierno, Patrocinio Cisneros; el presidente de Morena, Esteban Ramírez Zepeta y el coordinador de los diputados, Juan Javier Gómez Cazarín.
Se dieron con todo para ganar posiciones y quedaron muy calientes, tanto que pasadas las elecciones cayeron alcaldes como los de Sayula y Lerdo de Tejada.
Ramírez Zepeta ya conoce la fórmula para colocar candidaturas, estaba feliz....pero que le jalan las riendas.
A estas alturas está claro que Andrés Manuel López Beltrán, el secretario de Organización de Morena, no solo quiere afiliar a 10 millones de ciudadanos, sino que su proyecto va más allá, por encima del que tienen los gobernadores.
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