Análisisdomingo, 21 de septiembre de 2025
Es inevitable que nos topemos con topes al querer entender nuestro propio idioma, los dimorfismos pueden distorsionar la percepción con la cual percibimos una realidad alterada, y si notamos que pocos tenemos capacidad de escucha, pero una gran mayoría tiene verborrea crónica, entonces entenderemos que los conceptos los percibimos muy de acuerdo con nuestra emoción.
La mayor parte de nuestras reacciones son emotivas, casi un 90% o más, de acuerdo con los científicos más avanzados de la psique humana.
Humildad. – Empatía, para muchos de nosotros se nos pudiera figurar que ser humilde es algo de tontos, pero lo que más se acerca a la misma palabra o concepto es el poder sonreír ante lo no deseable, es difícil, conectar emocionalmente es complicado, cuando sólo estamos centrados en nosotros mismos. Ello impide el diálogo en feed back o retroalimentativo, es una parte importante de la educación actual, también en las relaciones humanas es la empatía un ingrediente que nos atrae o impulsa en huida a quien no tenga o demuestre cierto grado empático.
Generosidad. – Es muy difícil ser así generoso, cuando pensamos sólo en dinero, pero cuando el concepto abarca áreas como el usar nuestro tiempo en ir a ver gente de la tercera edad, o en su caso extender la mano y expresar una palabra de aliento con sinceridad, ayudar a cruzar la calle a alguien impedido, y demás, es entonces que somos gente generosa. La neurosis que surge de la avaricia es muy destructiva, genera envidia, e incluso a veces no es por temas monetarios, te pueden envidiar tu forma de ser, tus amistades, si estas contento, la tendencia será a apagarte mediante comentarios para disminuir tu autoestima.
Astucia y mansedumbre. – Aquí viene lo complicado, el asunto radica en ser manso, y al mismo tiempo astuto ante la maldad que pueda ocultarse o disfrazarse de una u otra manera en nuestro perjuicio. En la Biblia se afirma en Mateo 10:16: Serán pues, astutos como serpientes, y sencillos como palomas. Creo que el libro sagrado es en realidad un código cifrado, donde podemos encontrar la ley humana, la espiritual, la divina, la de convivencia, equidad y justicia en la más fiel balanza que podamos utilizar. Aquí llama mi atención el hecho de que en los EE. UU. juran colocando la mano derecha en la Biblia, antes de testificar y solemnemente juran decir la verdad; y por cierto es en aquel país donde existe la mayor cantidad de cultos, iglesias y credos de todo el orbe.
Solidaridad. – Fraternidad, conjunción, apoyo, reciprocidad, cooperación, y poder desprendernos de algo que materialmente podamos darle al prójimo. En el terremoto del año 1985 que afecto a CDMX, pudo palparse la fuerza de la unidad entre todos los mexicanos y mexicanas, duró poco más un minuto con treinta segundos, la magnitud rebaso los 8.1 grados en la escala de Richter.
Así y en saltos, hemos revisado un poco la singularidad de nuestro bello lenguaje, lo demás es cuestión de expansión personal y dinámicas.