Consummātum est
Rocío Nahle avanza en el tablero que tiene, no en el que la tribuna quisiera. Y al correr de las semanas su figura se consolida.
En la transición, públicamente Norma Rocío corre en al menos dos pistas, escenarios en los que cada uno de sus actos está expuesto a todo tipo de interpretaciones de la comentocracia (que incluye a las voces abiertamente morenistas y a que los guindas de clóset).
En las campañas suele ocurrir que las multitudes estrujan a quien sostiene la candidatura. En estas inéditas giras, la candidata triunfante toma plena conciencia de la herencia que recibe: una expectativa recargada, un compromiso de cumplirle a Veracruz.
Rocío Nahle tendrá un gabinete de transición al que irá quitando piezas en la medida que las coyunturas se lo permitan. Ella está acostumbrada a resistir y luego imponerse. Tiene la energía para ello. Y lo está demostrando.
En diversas partes del mundo, la popularidad mediática se ha convertido en una cualidad valorada en la política.
Hago un llamado a la gobernadora electa Norma Rocío Nahle, para que priorice la preparación y competencia de los servidores públicos sobre su popularidad, asegurando así que el gobierno se concentre en las necesidades reales de Veracruz.
La política debe estar al servicio de la sociedad, no de la imagen pública de sus líderes. Es hiperactivo que se construya una administración basada en la eficiencia, la transparencia y el compromiso genuino con el bienestar de todos los ciudadanos.
