La estrategia incluye capacitación especializada, ampliación de Centros Libres de 31 a 45 espacios y convenios con el BANESBIN para mejorar el registro oficial de violencia de género
Aunque desde julio de 2021 el aborto es legal hasta las 12 semanas en Veracruz, activistas y abogadas advierten que el derecho a decidir sigue sin garantizarse plenamente
El instituto advirtió que comprar o coaccionar el voto en la elección extraordinaria de Tamiahua, a celebrarse el 29 de marzo, constituye un delito que puede castigarse con cárcel
Productores de esa localidad cercana a Xalapa señalan que los cafetales han sufrido grandes pérdidas a causa de la roya y que el maíz es afectado por el gusano cogollero
El 29 de marzo se realizará la elección extraordinaria, luego de que la anulación del TEPJF de los comicios anteriores por rebase de tope de gastos de campaña
¿Te quedas fuera de la conversación? Mandamos a tu correo el mejor resumen informativo.
Miguel Ángel Prats en el artículo sobre el uso de la inteligencia artificial (IA) en la educación presenta una propuesta articulada de 10 recomendaciones clave para la integración crítica y pedagógica de la inteligencia artificial en la educación. A partir de experiencias de formación, sensibilización y acompañamiento en centros escolares, sí se identifican desafíos reales y se estructuran en seis dimensiones estratégicas: Socio tecnológica, ética, pedagógica, formativa, humanista y de gobernanza. Cada dimensión ofrece orientaciones concretas para el uso educativo de la inteligencia artificial, destacando tanto oportunidades como precauciones necesarias. El texto promueve una visión equilibrada que combina alfabetización digital, justicia algorítmica, formación docente, desarrollo de habilidades humanas y creación de protocolos institucionales. Dice el autor, esta hoja de ruta pretende servir de inspiración práctica para sistemas educativos que busquen integrar la inteligencia artificial sin perder la centralidad de la persona en el proceso educativo.
Prats Doctor en Psicología de la educación por la Universidad Ramón Llull de Barcelona en “!0 Recomendaciones y sugerencias sobre el uso de la IA en la educación” expone: mientras que la inteligencia artificial ofrece herramientas revolucionarias para la educación, también nos enfrenta a problemas complejos que requieren una reflexión profundamente crítica. De hecho, la IA interpela profundamente nuestro rol docente. Es esencial una regulación adecuada y un enfoque consciente para garantizar que la tecnología sirva como un completo sustituto de las interacciones humanas esenciales en la educación. Además, los programas de capacitación de maestros deben desarrollarse para que puedan “domesticar” estas nuevas herramientas tecnológicas y dejar de verlas como una amenaza. La colaboración entre administraciones educativas, desarrolladores de tecnología,académicos, y la comunidad educativa será crucial para enfrentar estos desafíos y aprovechar al máximo los beneficios en la educación.
Continúa Prats: La integración de la IA en el ámbito educativo no puede abordarse únicamente desde una mirada tecnológica o instrumental. Se trata de un fenómeno complejo que interpela a múltiples dimensiones del sistema educativo; desde la transformación pedagógica hasta la protección de datos, desde la equidad en el acceso hasta la formación del profesorado, pasando por el desarrollo de habilidades humanas y la construcción de marcos éticos compartidos.
De acuerdo con Prats las dimensiones clave para una integración crítica de la IA en educación son: La sociotecnológica y de sensibilización, aquella que aborda el contexto cultural y tecnológico que rodea la IA y la necesidad de alfabetización mediática y digital. La dimensión ética, protección y equidad pone foco en los derechos de la infancia, la privacidad, la seguridad y la justicia algorítmica. También se suma la pedagógica y de uso educativo que se centra en el valor didáctico de la IA, el cambio de rol docente y las nuevas formas de aprender. La dimensión formativa e institucional subraya la necesidad de formación de los maestros, acompañamiento institucional y políticas educativas activas.
A esas dimensiones las acompaña la humanista y relacional que recoge el desarrollo de habilidades humanas esenciales para convivir con la IA y preservar la dimensión emocional y ética de la educación. Cierra este grupo de recomendaciones la gobernanza digital y uso responsable que impulse la creación de protocolos y marcos de referencia compartidos para garantizar un uso seguro, transparente y participativo de la IA.
Las recomendaciones agrupadas en seis dimensiones ofrecen una hoja de ruta integral que sirve como base para el diseño de políticas públicas, planes de formación y estrategias pedagógicas ajustadas al contexto actual. Esto es: La dimensión socio tecnológica y de sensibilización comprende un relato claro y accesible. Es fundamental desarrollar un relato comprensible sobre la inteligencia artificial y la inteligencia artificial generativa para los docentes. Hay que abordar los miedos, la resistencia y la ignorancia, sensibilizando y explicando bien los conceptos y la ciencia detrás de estas tecnologías.
Es necesario entender el contexto digital en que vivimos: contextualizar la inteligencia artificial dentro del marco socio-tecnológico actual, ello es crucial (4ª revolución industrial). Dice Prats, la inteligencia artificial no es una moda pasajera; es un cambio disruptivo comparable a la electricidad o internet. Debe dar importancia a los datos en tiempo real. Resaltar cómo la inteligencia artificial utiliza y depende de datos en tiempo real para mejorar procesos y resultados educativos. En este sentido, es imprescindible, prevenir y asegurar a los docentes que se protejan y que cuiden mucho aquellos documentos o datos propios o de terceros que vayan a compartir en la red. Por lo que corresponde a la dimensión de ética, protección y seguridad se recomienda a los docentes y estudiantes que tengan cuentas de correo o específicas para registrarse en aplicativos y servicios en línea, reduciendo así el riesgo de exposición de datos personales o de terceros sobre la desinformación y pensamiento crítico. La IA puede utilizarse para generar aún más desinformación. Es necesario fomentar el pensamiento crítico y es vital contrastar verificar y evaluar la información generada por la inteligencia artificial, ya que habitualmente contiene sesgos y errores.
Sobre la equidad y el acceso hay que señalar el riesgo de que, en un futuro, las personas con más recursos tengan acceso a la educación de calidad mediante maestros y profesores, mientras que las más pobres dependan sólo de máquinas y de inteligencia artificial. Es esencial trabajar para evitar estas desigualdades. Respecto a los problemas de acceso hay que señalar que existen suscripciones y pagos desmedidos para el uso de la inteligencia artificial en el sector educativo. Se debe exigir en las tecnológicas un trato preferencial al ámbito educativo(precios no abusivos y entornos protegidos). Igualmente se debe advertir sobre el peligro de una excesiva dependencia de la inteligencia artificial. El principal problema en el uso de la inteligencia artificial son los humanos que confían ciegamente en ella sin una supervisión crítica, apunta Prats.
En cuanto a la ética, privacidad y sostenibilidad se debe asegurar que la utilización de la IA se haga de manera ética, respetando la privacidad de los datos y promoviendo la justicia en la evaluación. Igualmente se debe considerar el impacto ambiental del uso IA y promover su uso responsable para reducir la huella de carbono. La inteligencia artificial plantea riesgos significativos para la libertad individual y colectiva. Es esencial abordar las amenazas a la privacidad y a la autonomía personal que surgen del uso excesivo de sistemas de vigilancia basados en IA. El uso de la inteligencia artificial en plataformas en línea puede llevar a una forma de alineación y control que ejerce una violencia simbólica sobre los usuarios. Las plataformas utilizan IA para retener a los usuarios, perfilarlos y manipular sus comportamientos mediante recompensas y contenidos personalizados, creando una adicción y una burbuja social.
Existe un peligro de dictadura digital donde la IA en manos de gobiernos o grandes corporaciones puede llevar a un control masivo de la población, evaluando y clasificando a los ciudadanos en función de su comportamiento en línea y en el mundo físico. El autor quiere que se aprenda a utilizar la inteligencia artificial generativa para manejar tareas administrativas, permitiendo a los docentes dedicar más tiempo a la atención personalizada de los estudiantes. Tener en cuenta que la IA genera el primer borrador de textos o proyectos facilitando el inicio del trabajo educativo. Es crucial que los estudiantes aprendan a mejorar, ampliar, documentar y revisar estos borradores. Hay que reconocer que la IA genera contenidos con sesgos y errores. Esto presenta una oportunidad educativa para enseñar a los estudiantes a contrastar información y verificar datos y buscar fuentes fiables.
También es crucial que los docentes reciban formación sobre cómo utilizar eficazmente la IA en la educación. Esto incluye reuniones periódicas para actualizar conocimientos y servicios de orientación pedagógica específicos para el uso de tecnologías digitales. Igualmente se deben implementar planes piloto de transformación pedagógica y colaborar con bibliotecas para seleccionar las herramientas digitales más adecuadas. La inteligencia artificial puede ofrecer evaluaciones adaptadas a cada estudiante, mejorando así la experiencia de aprendizaje y permitiendo identificar áreas específicas de mejora. De ahí que ésta se puede utilizar para proporcionar retroalimentación personalizada y constructiva que ayude a los estudiantes a mejorar en áreas específicas.
Asimismo, la inteligencia artificial permite al profesorado tener más datos para tomar decisiones. Tomar en cuenta que la IA no sustituye a la figura del maestro y/o profesor en lo que a retroalimentación personal o atención individualizada se refiere. Se puede fomentar el aprendizaje autodirigido y la curiosidad continúa mediante el uso de la IA proporcionando recursos y materiales personalizados. Finalmente, comenta Prats: se propone trabajar de manera explícita las 7 habilidades humanas identificadas como esenciales para convivir con la inteligencia artificial: pensamiento crítico, creatividad, adaptación al cambio, esfuerzo, responsabilidad ética, aprendizaje intergeneracional y relaciones interpersonales. Es recomendable incluir estas competencias en los proyectos educativos y en las programaciones didácticas como parte del desarrollo integral del alumnado.