La cuesta de enero
Ya pasaron las fiestas y estamos estrenando año. Es un período en el que de pronto, a pesar de la euforia de la navidad y los sentimientos de esperanza que detonan la llegada de un nuevo año, va cuesta arriba.
En lo económico nos esperan momentos complicados, que van desde el clásico pago de impuestos como el predial, hasta los gasolinazos a los que ya nos tienen acostumbrados desde el Gobierno Federal, prácticamente sin importar el partido.
Esto detona un incremento de los precios de todos los productos, sean o no de la canasta básica, dejándonos a muchos en la indefensión.
Esta es una situación que no debe sorprendernos, no es nuevo, la cuesta de enero se ha convertido en una dinámica recurrente durante el primer y segundo mes del año.
Sin embargo nos sigue costando mucho trabajo hacernos a la idea de que tenemos que ahorrar parte del aguinaldo, no gastarlo todo sólo porque lo tenemos en la mano, pues en enero vemos las consecuencias.
Cómo podemos hacer que la economía de nuestro país se mueva, que se genere consumo interno y una reactivación de la micro economía si no tomamos en cuenta esta situación y nos comprometemos como ciudadanos y como personajes activos en esta tragedia.
Mientras tanto, quiero aprovechar este espacio para desearles a ustedes, un año 2018 con éxito, con seguridad, en unidad de nuestra familia y que abra nuevas oportunidades para desarrollarnos.
Hago votos por que las nuevas administraciones hagan el mejor trabajo posible y rescatemos a Veracruz de la situación en que se encuentra y espero que cada uno de los gobiernos que inició actividades este primero de enero cumpla con los votantes que le dieron su confianza.











