La paz
En esta temporada, en la que todo el mundo desea paz y amor a sus semejantes es un momento para hablar precisamente de ello.
La paz…
Tan simple y a la vez tan compleja, buscada siempre y se ha aparecido por la tierra en momentos tan breves que no hace más que provocarnos el anhelo de tenerla.
Desde que nacemos tenemos una existencia pacífica, la guerra y el conflicto son aprendidos en el ambiente en el que nos desarrollamos y detonado por situaciones ajenas a nuestras necesidades fundamentales.
Entonces, cualquier niño o niña que nace aprende a competir en un ambiente de confrontación, en lugar de una situación de igualdad y de desarrollo de las mejores habilidades.
Esta no es una situación fácil, mucho menos barata y definitivamente negativo, que pone al mundo una y otra vez al borde de una guerra nuclear y en la zozobra de que en cualquier momento y cualquier lugar puede haber un atentado terrorista.
Pero volvamos al inicio, la paz esta en nosotros, en nuestros corazones, los pensamientos y nuestras acciones, por lo que debemos dejarlas fluir.
La paz es la seguridad de que hombres y mujeres podrán caminar con seguridad por la calle y regresarán a casa con bien, a reunirse con sus familias en espacios sanos, limpios y dignos.
Esto va más allá de los conflictos entre grupos, gobiernos o fieles de diversas religiones, pues en la paz se puede encontrar el diálogo y la coincidencia que dará esa oportunidad para el crecimiento y el respeto mutuos.
Es entonces que vemos que la paz es algo más allá de buenos deseos o una palabra amable en las tarjetas de navidad. La paz es el todo, el alfa y el omega para la humanidad.
Este es un momento en el que debemos levantar nuestra cabeza y mirar a los ojos a quien se encuentra en frente y ofrecerle una mano abierta, en lugar de un puño cerrado; una palabra de aliento y una sonrisa en la cara, en vez de un ceño fruncido o una palabra agresiva.
La paz es lo que verdaderamente nos hará avanzar, es lo que nos permite dormir, disfrutar a nuestros seres queridos y dar oportunidad a que las nuevas generaciones vengan y prosperen.
Por eso esta vez, en lugar de desearles una noche de paz y amo, quiero desearles una vida entera de paz y satisfacciones.














