Culturamiércoles, 21 de diciembre de 2016
Tiempo y espacio/ Función vital
La comunicación es una cualidad y una realidad humana que no puede evitarse
Diario de Xalapa
Por Maricarmen Delfín Delgado
*Colaboradora

La comunicación es un acto esencial en la vida, es el cordón umbilical con el mundo y con nuestros semejantes en un proceso constante de retroalimentación, sin ella seríamos cuerpos simples sin el sentimiento y la razón que caracteriza al ser pensante. Uno de los objetivos principales de los géneros literarios es precisamente la comunicación, de forma personal con la poesía, mimética con la narrativa, persuasiva con el ensayo y dramática con el teatro.
En estas formas de expresión la palabra escrita es la primera mensajera; en la poesía la palabra viva es el sentimiento hecho voz, pero la intención de una obra teatral es ser representada, transportar las letras del mundo de tinta al mundo material para recrear una historia donde todos pasamos a ser inconscientemente los protagonistas, juez y parte, verdugo y mártir, adoptando los papeles como un traje hecho a la medida.
Tenemos en el teatro un género híbrido donde se funden la palabra y la acción, la lectura y la representación, gracias a la simetría que surge cuando el autor entrega su obra al director para su puesta en escena, donde el actor se transforme en el personaje, para que finalmente el lector sea el público y reviva en carne propia el texto escrito, con la palabra impresa representada a través de la voz y el cuerpo.
La pantomima también es parte de este contexto bivalente donde se cuenta la historia mediante los movimientos omitiendo la palabra, a su vez la narrativa escrita cuenta los hechos a través de las letras sin necesidad del movimiento, pero con el mismo objetivo: que seamos partícipes de lo que el autor quiere hacernos sentir.
Cada nuevo día percibimos el mundo con todos los sentidos: abrimos los ojos en cada amanecer con el movimiento sigiloso que despabila, el agua recorre con su caricia uno a uno los centímetros de la piel, el dulce sabor de la fruta penetra en las papilas complementado por el estimulante aroma del café. El torbellino de los sonidos va y viene, olores, sensaciones táctiles, imágenes relampagueantes y cuerpos en movimiento; ese movimiento que dice mucho sin pronunciar palabras, sin la letra escrita, sólo el mensaje implícito negociado con antelación, la comunicación corporal consciente, otras inconsciente pero necesaria.
La conducta asertiva es el mejor exponente de la comunicación exitosa, la persona asertiva tiene libertad de expresión, facilidad de comunicación con todo tipo de gente en forma directa, adecuada, franca y abierta, conduciéndose de una manera cortés que le reditúa respeto. Es capaz de expresar sentimientos, deseos, actitudes y opiniones adecuadamente de acuerdo a cada situación social que se le presente respetando esto mismo en los demás con la consecuente solución positiva de cualquier problema.
La palabra “comunicación” tiene una amplia definición según el diccionario (Larousse Ilustrado, 1984): acción y efecto de comunicar, por medio de un movimiento, por medio de un escrito, enlace entre dos puntos, trato entre personas, correspondencia postal, telegráfica, telefónica, medios de enlace, proceso de producción y transmisión social de información o comunicación de masas.
En la actualidad una parte de los problemas que se enfrentan en el mundo dentro de las parejas, de las familias, en el medio laboral, en la escuela y entre las instituciones y los gobiernos, es el momento de relacionarse entre sí, cuando no existe una adecuada comunicación.
Muy importante para una buena y efectiva comunicación escrita, el uso correcto de las técnicas de lectura y escritura, con un lenguaje formal, el cual debe desarrollarse desde la infancia cuando los niños empiezan a adquirir habilidades de comunicación y durante la formación escolar; de esto dependerá que los habitantes de una comunidad puedan interactuar con efectividad.
El ser humano cuando lee y escribe, a través de textos comunicativos, amplía y engrandece expresiones que le permiten comunicarse a través del tiempo y el espacio, dando apertura a la reflexión y a la creatividad, compartiendo ideas, conocimientos, acontecimientos y opiniones.
Cuando la comunicación ha sido efectiva ya cumplió con el objetivo primordial que es producir en el receptor los cambios o reacciones positivos deseados, principalmente en el seno familiar así como en el laboral, el recreativo y el espiritual; en fin, aquella que hace posible la comprensión, el entendimiento, la colaboración y el respeto entre los humanos en cada comunidad donde estos hacen su vida.
La comunicación es una cualidad y una realidad humana que no puede evitarse, por lo que es necesario cuidar y cultivarse, es un proceso de organización continua, irreversible, ligado estrechamente al contexto en el que ocurre. Nuestro cerebro es una fábrica constante de pensamientos poseedores de todo tipo de emociones que circulan dentro y necesitan estar afuera, salir a mezclarse con los pensamientos de otros y ellos a su vez entregar los suyos en un proceso natural y necesario, función vital.