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Análisislunes, 3 de noviembre de 2025

Libertas Capitur / El gran viraje del miedo

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En su toma de protesta como gobernador de Chiapas, Eduardo Ramírez prometió aplicar la ley “sin miedo”. Pero en la actualidad optó por la reculativa. Pero si declaración “Yo no soy responsable del pasado”, en alusión a los más de 7000 casos de desaparecidos en Chiapas, parece ser miedo a aplicar la ley. 

Un contraste grave, porque todos entendimos de principio un compromiso firme con la justicia, la paz y la dignidad de las víctimas. Y parece inexplicable que la garra del Jaguar haya terminado en simple caricia a los responsables de estos crímenes. La reedición chiapaneca de los “abrazos, no balazos”.

Las nuevas declaraciones del gobernador Eduardo Ramírez Aguilar, parecen contradecir el discurso de su jefa política, la presidente Claudia Sheinbaum y las acciones del Secretario de Seguridad y Protección, Omar García Harfuch. 

¿Quién tiene miedo?

Aplicar la ley sin miedo no es sólo enfrentar a grupos delictivos, sino también revisar carpetas olvidadas, auditar omisiones pasadas y proteger a quienes buscan a sus seres queridos. Y afirmar que asumirá el presente “con autoridad y compromiso”, no es consuelo, mucho menos una estrategia de seguridad. 

Tampoco podemos creer que en realidad el gobernador tiene el mismo miedo del ciudadano que tiene que trabajar y circular por calles y caminos de Chiapas. Él tiene una escolta, equipo de protección, camionetas blindadas, helicópteros y personal armado que lo cuida. No padece ese miedo. 

El trasfondo político

Aplicar la ley sin miedo implica enfrentar el pasado, no huir de él. Las familias de los desaparecidos no piden milagros, piden la justicia que el gobernador ofreció durante su toma de protesta. La justicia de los millones gastados en la publicidad del grupo Pakal. La esperanza que prometió la fiera mirada del Jaguar Negro en sus comerciales. 

El cambio de rumbo tiene un significado político, más que en el ámbito de procuración de justicia. Es un deslinde con un pasado que amenaza el futuro, que es lo que parece importarle al gobernador en el ámbito nacional. Pero se encuentra en el callejón sin salida de las promesas sin resultados. Es la confesión de la impotencia de un poder rebasado.


libertascapitur.chis@gmail.com

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