Aunque el agua potable puede conservarse durante años si la botella permanece cerrada, el calor, la luz y el plástico pueden afectar su sabor y volverla menos segura para el consumo
El método japonés Kakebo surgió en 1904 por idea de la periodista Hani Motoko, quien quería ayudar a que las personas manejaran la economía familiar de forma eficiente