Elige ropa fácilmente combinable: Lleva prendas que puedas mezclar y combinar fácilmente. Un pantalón que combine con varias camisetas reduce la cantidad total de ropa que llevas. Lleva solo lo que sabes que usarás, no lo que te gustaría usar.
Usa bolsas al vacío: Estas bolsas reducen el volumen de tu ropa al extraer el aire, permitiendo que lleves más cosas en menos espacio. Puedes comprarlas o hacerlas en casa con bolsas de plástico y una aspiradora.
Toallas de microfibra: Estas toallas ocupan menos espacio, se secan más rápido y son más ligeras que las toallas convencionales. Son una excelente opción para viajar.
Moderniza tus guías de viaje: En lugar de llevar pesadas guías de papel, haz fotocopias de las páginas que necesitas o usa versiones digitales en tu smartphone o tablet.
Dobla americanas y blazers del revés: Al hacer esto, son más fáciles de empacar y se arrugan menos.
Aprovecha cada espacio: Utiliza el hueco entre las barras del interior de la maleta para meter chanclas, gafas, toallas pequeñas, calcetines, cargadores y otros artículos pequeños.
Optimiza tu neceser: Lleva solo lo esencial. Guarda botes pequeños de champú y gel de los hoteles y úsalos para tus productos. Lleva muestras de perfume y una pastilla de jabón en lugar de botes grandes.
Elige maletas ligeras: Al comprar una maleta nueva, fíjate en su peso vacío. Elige la más ligera para maximizar tu límite de peso permitido.
Usa el interior de los zapatos: Aprovecha este espacio para meter calcetines, cargadores, dinero y otros objetos pequeños.
Mete los cinturones en los cuellos de las camisas: Así ahorras espacio y evitas que se deformen.