Conocemos la historia del sueco Alfred Nobel, científico e inventor. Destacamos de entre sus inventos “el trinitro tolueno” (TNT). Dentro sus usos prácticos, el potente explosivo, se podría utilizar en la preparación de puentes, perforar montañas para construir túneles, tener terrenos sin obstáculos para hacer carreteras, abrir terrenos para explotar minas, todo, menos que para ser utilizado en la industria destructiva de la guerra. Lo reflexionamos, amables lectores, las potencias colonialistas fueron las primeras que vieron con desmedida avidez el uso de la dinamita en la revolución industrial de la guerra. En su tiempo, los chinos inventaron la pólvora, qué al llegar a Europa, fue utilizada para construir cañones, y destruir los fuertes y muros de los castillos feudales. Mil años, Constantinopla resistió los ataques de diversos pueblos asiáticos, por la excelente ingeniería de la construcción de sus murallas. Hasta que los turcos otomanos, con Mehemet II su rey (Sultán), mandó construir enormes cañones, y atacó la milenaria ciudad que tomó en 1453. La pólvora se convirtió en arma formidable, en la infantería, la artillería y la marina. Fue tal el pensamiento de Nobel, que mostró mesura y quizá arrepentimiento por su invento destructor, que decidió heredar su fortuna para establecer un premio anual para otorgarlo a los científicos que destacarán en cinco ramas que crearán aportaciones en ellas: Química, Física, Medicina, Literatura y la Paz. Los premios se instituyeron en 1895, y comenzaron a entregarse en 1901. Wilhelm Röntgen, fue el primero en recibirlo en Física. De ahí en adelante, distinguidos científicos e investigadores, así como escritores y políticos, han sido homenajeados con los premios, que diversas instituciones suecas otorgan los de Física, Química, Medicina y Literatura, y el Reino de Noruega, entrega el de la Paz. Recordemos a Los esposos Curie, Martin Luther King Jr. Mihail Gorbachov, Nelson Mandela, Rigoberta Menchú, e incluyó al primer mexicano que recibió el premio Nobel de la Paz: el licenciado Alfonso García Robles en 1982. El Premio Nobel de la Paz de 2025, se otorgó a la venezolana María Corina Machado P. Sin embargo el gobierno de EE.UU rechazó virulentamente que Noruega haya otorgado tal presea a una reconocida luchadora social y política y no al representante de su país. Me imagino que le hubieran entregado tal premio a Adolfo Hitler.