Así, poco a poco y gracias a que existe un acuerdo llamado T-MEC, se siguen resolviendo importantes disputas mediante el uso del Capítulo 31 (Solución de Controversias), y esta semana tanto México como Canadá se están anotando una victoria, ya que el panel de controversias que solicitó México y al que luego se sumó Canadá contra Estados Unidos por diferencias en las reglas de origen en el sector automotriz nos habría favorecido, con lo cual pudieran generarse más incentivos para fabricar autopartes en ambos países, pero principalmente en el nuestro. El panel responsable para resolver esta controversia emitió un dictamen preliminar el 14 de noviembre, pero que se hará público hasta el 13 de enero; México y Canadá solicitaron el panel porque para ambos países si las partes esenciales que componen el vehículo cumplen con un 75% del Valor de Contenido Regional (VCR) ya pueden ser consideradas como originarias de la región, pero Estados Unidos pedía que el VCR fuese del 100%, criterio que, dependiendo del punto de vista y el análisis, puede resultar sumamente ambiguo, sobre todo considerando que muchas autopartes cruzan la frontera de ida y vuelta en varias ocasiones hasta que finalmente se convierten en un producto terminado para el ensamble final del vehículo.
Con la resolución de esta controversia, los beneficios que México obtendrá será una mayor claridad en la interpretación y cumplimiento de las reglas de origen que establece el T-MEC y, por lo tanto, obtener el beneficio previsto para los bienes originarios, que es el no pagar aranceles. El criterio con el que lo estaba interpretando Estados Unidos hubiese provocado mayores gastos y costos para cumplir con las reglas, por lo que con esta resolución sin duda se reducirán los costos de los insumos y una vez que se emita el dictamen preliminar a inicios de 2023, los países tres países contarán con 15 días para emitir comentarios, que podrían ser considerados para que el panel revise nuevamente, reconsidere su decisión o solicite más opiniones para emitir su resolución final y, será quizás hasta entonces cuando los Estados Unidos pudieran poner más presión a la resolución de la controversia del polémico Capítulo 8 relacionado con el tema de energía, ya que de lo contrario no cederán fácilmente a que las modificaciones causadas por la controversia con respecto a las reglas de origen del Capítulo 4 se publiquen aun cuando un panel haya dado ya un fallo al respecto; ahora, asumiendo que Estados Unidos ceda y sí se hagan las modificaciones que den más transparencia al VCR, de nada servirá si no se resuelve la disputa en el Capítulo 8, el cual está completamente atorado debido a la política energética que nuestro país está tomando y que desafortunadamente ha frenado cientos de inversiones hacia nuestro país en este último par de años. Los inversionistas están sumamente atentos a la resolución de esta disputa, la cual es vital para el sector manufacturero, ya que el que llegue o no más inversión extranjera directa (IED) depende precisamente de su resultado. Si para resolver la disputa se utiliza también el recurso de resolución de controversias del Capítulo 31, México no tendría ninguna posibilidad de ganarlo pero, el problema aquí es que mientras el tiempo para su resolución se extienda, decenas de inversiones más dejarán de llegar a nuestro país, así que el tema debería ser asunto de prioridad nacional pero desafortunadamente y como coloquialmente se dice “sólo le están dando largas” y con ello estamos perdiendo oportunidades enormes en la mejor ventana de tiempo que hemos tenido en años para recibir inversión extranjera. Los avances con respecto a las consultas energéticas podrían darse a conocer el 9 y el 10 de enero de 2023 en la reunión que la nueva secretaria de Economía, Raquel Buenrostro, sostenga con la representante comercial de Estados Unidos, Katherine Tai (quienes ya se reunieron presencialmente en Washington DC para discutir el mismo tema). Ojalá y el resultado de la disputa no sea “mandar al diablo” al T-MEC, ya que verdaderamente existe mucha incertidumbre con respecto al posicionamiento que tomará nuestro país al respecto; esperemos que el resultado no sea el tratar de disolver un gran tratado (tal como se ha querido disolver al pobre INE) que ya ha dado resultados “para este lado” y la muestra es precisamente la resolución preliminar con respecto al VCR.