La corrupción y los principios éticos
Esto es, vamos a verlos usando las camionetas, gastando en cosas inimaginables, pero ese no es el verdadero problema, el verdadero problema es que el ciudadano común cada vez cree menos, confía menos y participa menos.
Ya no importan los colores, aquí el valor de la palabra ha perdido todo sentido, se han olvidado del compromiso, lo dicho… va, lo acomodamos a conveniencia, en fin… la corrupción jamás tendrá de apellido, principios éticos.

















