Estos últimos días hemos visto la incomodidad que causo la ONU, al poder ejecutivo, las denuncias que presentaron las organizaciones de la sociedad civil y los colectivos de búsqueda de personas, surtieron efecto, incomodaron a las autoridades mexicanas, poniendo los datos sobre la mesa, haciendo consiente de que los números de desaparecidos no coinciden con los presentados después de un año y medio esperando, lo más triste es que la frase “NOSOTROS TENEMOS OTROS DATOS”, aquí cobra un enorme sentido, porque no solo estamos hablando del crecimiento económico, o del costo de las obras faraónicas, o del número de usuarios del AIFA, estamos hablando de “PERSONAS DESAPARECIDAS”, de seres humanos que no han llegado a casa, algunos por décadas y sus familiares no han dejado ni un solo día de buscarlos, es un dolor que nosotros no podríamos explicarlo, es una zozobra, que roba la paz y cambia la vida de todo un entorno, es todos los días perder la esperanza y aún así seguir buscando, pero la indolencia de quienes nos gobiernan, lejos de atender, escuchar y ser empáticos, tratan de maquillar cifras, de no voltear a ver el dolor y desesperación, y aún más, decir que todo es por criticar el gobierno, pero , no se han preguntado ¿qué podemos hacer para mitigar ese fracaso?, solo es estar a la defensiva, sin aportar un gramo de empatía y amor al próximo.
La ONU incomoda, los ambientalistas incomodan, los transportistas incomodan, los campesinos incomodan, las mujeres incomodan, los economistas incomodan, los estudiantes incomodan, los colectivos incomodan, los medios objetivos incomodan, la oposición incomoda, la creación de nuevos partidos incomoda, las calificadoras incomodan, los jueces incomodaban, incomoda un INE independiente, incomoda también las organizaciones de la sociedad civil que investigan la corrupción, por eso les quitan la autorización para recibir donativos deducibles de impuestos, incomoda que se sepan leer los número y se vea el enorme crecimiento de la deuda, en 7 años creció más del 120%, incomoda que se ventile que los altos funcionarios del gobierno, están coludidos con el crimen organizado, incomoda el sol en las piernas en una ventana de palacio nacional; incomoda tanto que salen a negarlo y decir que es inteligencia artificial.
Todas las mañanas hay que salir a justificar lo injustificable, no existe explicación ni denuncia por el derrame de petróleo en el Golfo de Cortés, no hay consecuencias por la explosión en dos bocas y hay fallecidos, no hay consecuencias cuando existe evidencia de tráfico de dinero en sobres amarillos para campañas electorales, dicen “no hay delito”, es aportación a la causa. El colmo y descaro es cuando el señalado, sale a grabar un video justificando el delito, y claro coludido con los juzgadores. Para eso se crearon jueces a modo.