La mera mera
Doña Luz era llamada cariñosamente como “Güera” por Villa, durante los sus últimos años de vida ella se definía como: “Una mujer que vive rememorando el ayer”.
Doña Luz Corral, un ejemplo de una mujer que se enamoró de uno de los actores políticos y sociales más destacados del mundo, todas las mujeres de la época querían casarse con el valiente Villa, pero ella siempre fue la mera mera.
Doña Luz nos dejó relatos en dos libros “Pancho Villa en la Intimidad” de su autoría y en el libro “Luz Corral de Villa, la mera mera” del Historiador Chihuahuense Alfonso Escárcega.
En una ocasión Doña Luz le dijo a Austreberta: ¿Esta carta es tuya? a lo que ella respondió: Sí. Ante esta situación Doña Luz decide abandonar a Villa, autorizando este se fuera a vivir con una de sus hermanas.
Austreberta era una mujer joven que se dedicaba a enseñar a leer y escribir a niños en Jiménez, se la presentó Baudelio “El güero Uribe”, fue la última mujer de Villa en la Hacienda de Canutillo.
Al preguntarle el escritor Alfonso Escárcega a Doña Luz: ¿Cuál época fue la más feliz de su vida matrimonial? ella respondió:
“Aunque parezca que soy exagerada te tengo que decir, que no tuve buenas o malas épocas en mi vida matrimonial. Todas fueron muy bellas, Pacho era sumamente amable y generoso conmigo. Yo sabía lo que significaba para Pancho”.
Después de la muerte del General Villa, Austreberta intentó reclamar herencia para ella y sus hijos ante el presidente Álvaro Obregón, a lo que Doña Luz dijo: ¡Y todos los demás hijos tienen el mismo derecho! Y ahí concluyó el asunto.
¡Me siento orgullosa de ser hija de estas hermosas tierras norteñas!
















