Legislar la estupidez
De nada importó la calificada opinión en contrario de los más connotados juristas de nuestro país, expresada en medios de comunicación masiva, foros de discusión e, incluso, en las aulas universitarias.
Hasta ahora se ha impuesto la estupidez. De los ciudadanos dependerá que, en el futuro, esta terrible realidad política se modifique. Hacemos votos que así sea.














