Sembrar hoy, para respirar mañana
En Chihuahua, sin embargo, la urgencia de plantar no es simbólica: la entidad pierde un promedio anual de 3,660 hectáreas de bosque entre 2015 y 2020, según la Comisión Nacional Forestal. Si una hectárea equivale a diez mil metros cuadrados, estamos hablando de más de 36 millones de metros cuadrados arbolados sacrificados cada año.
La estrategia integra acción ambiental y participación social: cada árbol se planta con la colaboración de vecinos, estudiantes y voluntarios, generando conciencia y corresponsabilidad. Esta es precisamente la lógica que proponemos: enseñar, plantar y cuidar.
Porque si no plantamos, perderemos mucho más que un árbol: perderemos la posibilidad de respirar un futuro.
Al tiempo.













