Échale ganas, ¿mágicas palabras o una falsedad?
Sabemos que las palabras tienen un poder inmenso en nuestra percepción, de cómo nos sentimos para enfrentar retos y adversidades.
Esto nos hace recordar la frase: “échale ganas”, o tal vez el “ánimo tú puedes” expresiones que, sin duda son demasiado comunes, cuyo propósito es brindar apoyo a una persona.
En el caso de “échale ganas” es un llamado a la acción y al mismo tiempo una invitación para ver la vida con optimismo, para enfrentar retos con valentía y determinación.
Sin duda es una expresión, que se ha convertido en tendencia cultural en nuestro país, pero curiosamente “echarle ganas” no será suficiente para resolver todos los problemas únicamente con esfuerzo personal.
Recordemos que existen factores externos, como la desigualdad socioeconómica, el acceso limitado a servicios de salud, o situaciones de abuso y discriminación, que pueden imponer barreras a una persona y por más esfuerzo que invierta, no alcanzará un bienestar.
Así que “echarle ganas” podría tener un efecto negativo; debido al estrés, la desmotivación y al agotamiento, especialmente si los resultados no se logran.
Sin ser exagerados, en nuestro país, la supervivencia se pone a prueba día con día, y “echarle ganas” simplemente no es suficiente.
De tal forma que la frase “échale ganas” en ¾ partes de la población, por más “ganas que le echen” no alcanzarán un bienestar personal y familiar, en contextos de salud, desarrollo económico, educativo, laboral, vivienda, alimentación y servicios básicos.
Entonces, ¿Cómo pedirle a una persona que le “eche ganas”?
Si solo realiza una o dos comidas al día y sus ingresos solo le permiten obtener lo indispensable para sobrevivir; sin contar que, al salir de su casa, tiene que sortear la inseguridad que se vive en todo el país.
Así que, “echarle ganas” no será suficiente, en un país en donde los servicios básicos son un privilegio de unos cuantos, donde la brecha económica es tan grande y donde menos de la mitad de la población tiene acceso a la educación.
De acuerdo a especialistas, para tener una mejorcalidad de vida, se necesita cierto grado educativo, contar con herramientas y un capital económico que le permita resolver emergencias.
Así que “echarle ganas” es la fórmula ideal, la receta perfecta o la varita mágica, para que ocurra un milagro y resolver todos los problemas que se nos presentan en nuestras vidas.
Posiblemente “Echarle ganas” es una ilusión, para una persona, pero también podría ser una falacia, cuyo resultado es tan solo un sueño, que simplemente no llega.
¿O acaso no le ha sucedido, que cuando pide un consejo a un amigo(a) cuando se presenta un problema? La respuesta que escucha es: “Échale ganas”, que se puede se puede interpretar como: “No me importa pensar mucho en tu problema.”
Así que estimado lector(a) lo invito a que haga un recuento de los últimos meses o revise los últimos 3 años, si usted ha mejorado en su calidad de vida.
¿Tiene algún cambio positivo?
¿Acaso no es resultado de constancia, mucho trabajo, sacrificio, disciplina, y estudio?
Tiempo en el que, por supuesto ha enfrentado retos, fracasos, caídas, decepciones, enfermedades, o tal vez la pérdida de algún familiar entre otras cosas más.
Recuerde que la confianza y la buena comunicación en familia, serán importantes para resolver cualquier adversidad que se presente
Porque posiblemente la frase “échale ganas”, es un falso discurso motivacional que usa la gran mayoría de la gente, sin ninguna intención.
¿Será cierto?













