No sé si reír, llorar o ponerme a rezar
"No podemos nosotros aceptar un gobierno militarista'''.
Andrés Manuel López Obrador en 2010.
Es muy bien sabido por todos, que la construcción del conocimiento debe generarse en sentido positivo. Traigo a colación lo anterior ya que por meses hemos escuchado el mismo estribillo: "no les voy a fallar".
Quizás esa construcción negativa del discurso, que ha utilizado en los últimos años el hoy presidente, nos ayude a entender cómo es que hace precisamente lo contrario de lo que se espera.
Aunque durante su campaña afirmó que el país necesitaba "serenarse" e incluso promovió la idea "abrazos no balazos", al día de hoy ya patrullan en nuestra ciudad, como en otras del país, elementos de la policía militar.
Como historiador, me veo en la obligación moral de analizar la perspectiva historiográfica y social, bajo la cual funcionan el presidente y su gabinete, aunque no hay uno sino más bien muchos errores en su visión de la Historia de México. Revisemos:
1.- En su discurso inaugural en el zócalo de la Ciudad de México, el 1ro de diciembre pasado, López Obrador afirmó¢ que toda la papelera oficial llevaría "el lema de Emiliano Zapata: Tierra y Libertad".
El error en adjudicarle al caudillo tal frase, se debe a que el pintor mexicano Diego Rivera, dibujó a Zapata sosteniendo la bandera que durante años promulgaron los hermanos Flores Magón en sus escritos: "Tierra y Libertad".
La frase finalmente no apareció en la papelería oficial y se colocó solo un mote que dice "2019, Año del Caudillo Del Sur, Emiliano Zapata Salazar".
2.- Los análisis historiográficos del presidente están errados, él solo admite la existencia de personajes históricos "buenos" o "malos", entendiendo a los primeros como los "liberales" y a los segundos como los "conservadores".
Desde luego, él mismo se asume heredero de esa corriente liberal de mediados del siglo XIX, sin prever que estamos ya en pleno siglo XXI.
Es muy probable también, que el tabasqueño nunca se haya enterado, que la corriente liberal fue impuesta en América Latina, bajo el auspicio imperialista de los países hegemónicos de la época.
Es hasta cierto punto comprensible que una persona reacia de espíritu y hasta cierto punto necia, como lo es AMLO, se rehusé a entender que la Historia es m s compleja que un simple cuento de héroes y villanos.
Desafortunadamente su visión de México no admite claroscuros, ni mucho menos realidades complejas, en las que podrían caber un sin fin de perspectivas y verdades varias.
3.- Uso de personajes históricos disímbolos en el emblema del gobierno federal. La sola imagen da muestra de su completo desconocimiento por la realidad histórica del país que gobierna.
Es evidente que la nueva administración federal, busca con ansias resucitar esa visión nacionalista de la historia, que se impulsó durante el gobierno del general Lázaro Cárdenas.
En resumen, es evidente que Andrés Manuel no asume una postura crítica de la historia de nuestra nación, lamentablemente carece de tolerancia ante la diversidad de pensamiento y desafortunadamente no privilegia el di logo con la sociedad que gobierna.
El presidente se debe a los mexicanos, a todos sin excepción. Al final, los protagonistas de la historia somos todas y todos, no solo Andrés Manuel.
Carlos Iván González Ibarra
Periodista e Historiador.










