“Quería ser un torero diferente” El Glison
Payaso de rodeo, jinete, charro, novillero, torero, domador, empresario, poeta, columnista, han sido algunas de sus actividades
Jorge Meza / Periódico El Mexicano
Payaso de rodeo, jinete, charro, novillero, torero, domador, empresario, poeta, columnista, además de jugador de futbol americano, ingeniero y conferencista de superación personal, han sido algunas de las actividades que ha desarrollado “El Glison”.
El matador visitó las instalaciones de Periódico El Mexicano, donde compartió cómo fue su travesía hasta llegar a convertirse en novillero y posteriormente en matador de toros, que le dio grandes satisfacciones, pero también lo pusieron al borde de la muerte.
En su palmarés tiene el récord de la mayor cantidad de novilladas, con más de doscientas y cuatrocientas orejas cortadas.
Sufrió 39 cornadas tanto en su trayectoria como novillero y como matador de toros y tiene 18 fracturas; consiguió vencer la gangrena después de una grave cornada en la plaza de Tlaxcala, el 7 de noviembre de 1987.
Desde niño convivió con los animales y le nació el amor por ellos, especialmente por los caballos, mencionó que su madre le decía que primero dijo “callo” de caballo, que decir mamá.
Jorge de Jesús “El Glison”, es originario de Saltillo, Coahuila, nació en 1960 y de pequeño se lo llevaron a vivir a la Ciudad de México y su papá compró una granja en Morelos.
“Que aún y cuando son heridos y sienten dolor, no se convierte en sufrimiento, el dolor lo puedes inhibir, superar, para mí el sufrimiento ya es de alguien que perdió la batalla”, mencionó.
A los 17 años, al concluir sus estudios de preparatoria, se fue a la aventura de “aventón” con destino a Alaska, pasando por Ciudad Juárez por donde cruzó a Estados Unidos, con la mentalidad de pescar salmón.
De su viaje a Alaska regresó para entrar a la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro, de donde es egresado y a la mitad de su carrera le dieron ganas de viajar, con el sueño de darle vuelta al mundo.
Con una mochila y una tienda de campaña viajó también a Nueva York (1982, cuando tenía 21 años), Bruselas, Bélgica, Israel, Pakistán, India, Malasia, Tailandia; “Literal le di la vuelta al mundo en un año”.
Fue jugador de futbol americano con los Buitres de la Narro, donde fue campeón por tres años consecutivos, a la par era charro y jinete de rodeo.
De 714 kilogramos fue el toro de mayor peso que llegó a lidiar el matador coahuilense “El Glison”.
“Ya después busca si salía un toro bravillo para jugar con él, hasta que me hice profesional, me empezaron a pagar dinero, como payaso de rodeo me ganaba una lana, mil pesos, a finales de los setentas, cuando tenía 18 años.
Se volvió empresario de rodeo y llevó sus eventos a Jalisco, San Luis Potosí, Querétaro y Guanajuato, con competencias mexicanos y estadounidenses.
En su viaje a los 21 años fue a Pamplona a correr con los toros, cuando era jinete y charro pero no taurino.
Su primera corrida fue en Pamplona, donde la gente a su alrededor le explicaba sobre la fiesta brava.
Se enamoró de la fiesta brava
A los 24 años de edad, El Glison manifestó su interés por convertirse en un matador de toros, enamorado del romanticismo y del heroísmo taurino y con la admiración a los primeros toreros.
El Glison destacó que nadie creía en él, cuando manifestó sus deseos por ser matador de toros a su familia, ni su apoderado.
La primera vez que toreo fusionó un rodeo con participación, con un novillo, en ciudad Acuña, Coahuila.
Después organizó una novillada, donde tuvo tres alternantes; vestido de luces en las taquillas cobraba
Empezó a torear a finales de 1985; su primera novillada fue el 13 de octubre de 1985, en Saltillo, Coahuila.
A los periodistas taurinos les caía muy mal, decían está rompiendo las reglas, me acuerdo que sacaban las planas enteras, el Glison payaso, cirquero, está loco, pero atacándome, la gente decía hay que ir a ver al loco, me hacían un favor
Pepe Alameda le ofreció su apoyo en su actividad como novillero; lo invitó a su primera tienta (método de selección).
Después de realizar seis novilladas, con 3, 4 meses de haber empezado como novillero, fue invitado a un festejo en la Plaza México.
Resaltó “habitualmente no voy a los sorteos, porque una noche antes me iba de fiesta a encontrar muchachas (sonrió), no me emborrachaba mucho si andaba buscando novia, es muy buena terapia”.
En los corrales había cinco toros negros y un castaño con unos cuernotes, complicado, que fue el que le toco.
El Glison dijo tener doce hijos con siete mujeres y una de sus hijas es de aquí de Ciudad Juárez, María Fernanda y su mamá Arminda.
“Si alguien lee de la familia, les mando saludos y las quiero mucho, me siento muy orgulloso de ellas y de tener aquí descendencia de Juárez”, dijo.
Récord en novilladas y luego una cornada con la que estuvo a punto de morir
El Glison dijo tener el récord de la carrera como novillero más fructífera en México, con más de 200 y con más orejas, como 400, en dos etapas de año y medio cada una.
Sufrió una grave cornada en la plaza de Tlaxcala, Jorge Ranchero Aguilar, el 7 de noviembre de 1987.
Destacó que luego de la cornada y ante la falta de sangre, la gente “buena onda, borrachos) hacía fila para donarle.
Debido al tiempo que duro sin circulación hicieron que músculos se murieran, pero con la intervención del doctor Romeo García Benavides salvó la pierna y venció la gangrena.
“Fueron un montón de problemas físicos y emocionales y mentales, depresión, rencor, frustración, de toro, estaba para morirme físicamente y ya no quería vivir, nunca pensé en suicidarme, pero si le decía a Dios, ya para que quiero seguir aquí”, expresó.
Su alternativa como matador de toros la tomó el 2 de septiembre de 1990, en Monterrey, Nuevo León, con toros de Manuel Macías, padrino Mariano Ramos y testigo Alejandro Silveti.
“Disciplinado) no ni madre, un día antes de torear me iba a buscar una novia, soy responsable, pero no soy disciplinado”, finalizó.
Fueron aproximadamente 62 corridas las que realizó en su primer año de haber tomado la alternativa. Fue primer lugar del escalafón por cinco años de 1991 al 95.
“El Glison” actualmente radica en Mérida, Yucatán y se dedica a impartir conferencias de superación personal.





























