Liliana Zermeño gusta de ser reflexiva y una gran cantante
Liliana Zermeño interpreta temas musicales que reflejan la realidad de las relaciones afectivas
Por Gerardo Murillo
“Ámalos, pero aléjate si ya no suman.”. Hay familiares que traicionan, que roban, hablan mal, chismorrean y envidian lo que tienes, hay unos que buscan y quieren verte bien, pero jamás querrán verte mejor que ellos.
Que se reúnen para hablar mal de ti y entre ellos consolarse haciéndote ver a ti como el malo de la película, que hacen bandos para desacreditarte, pensando que así son mejores que tú.
Hay hijas e hijos que no aman a sus propios padres, que son groseros, que están con ellos porque les conviene y para obtener alguna ganancia, hay familias solo están para cuando les conviene y para seguir usando en nombre de la sangre que une.
“Es importante hacer una reflexión, dejemos también de romantizar la familia, la pareja, los padres, los hermanos, necesitamos crecer, evolucionar, sanar...poner límites” hizo saber a través de esta reflexión la mujer del romanticismo y del buen cantar.
Sabe cómo imponerse y que con su manera de vivir y de disfrutar todo lo que está en su entorno la retrata como la mujer que es y que es la arista que se gana a pulso el aplauso y el aprecio de la gente que acude a cada una de sus presentaciones.























