Acueducto de El Chamizal: conoce la historia de este espacio arquitectónico dedicado al equinoccio de primavera
Como cada año, los juarenses se preparan para darle la bienvenida a la primera estación del año cargando energía positiva en el monumento a la historia y la espiritualidad de Ciudad Juárez
Thelma Azucena Dominguez Miranda / El Heraldo de Chihuahua
Diseñado en honor al equinoccio de primavera, el complejo se compone de una fuente, un acueducto y una réplica a escala del templo dedicado al dios maya Kukulkán, conocido como la “Serpiente emplumada”.
Equinoccio
Equilibrio
La construcción del Acueducto de El Chamizal simboliza la búsqueda del equilibrio entre los cuatro elementos de la naturaleza, un concepto fundamental en la cosmovisión maya:
- Agua. Representada por los acueductos, vital para la vida y la conexión con el inframundo.
- Tierra. Simbolizada por el templo, que sirve como base y conexión con el mundo material.
- Viento. Asociado a Kukulkán, la deidad que rige la renovación y el cambio.
- Fuego. Manifestado en el equinoccio de primavera, cuando el Sol alcanza su punto más alto y da inicio a un nuevo ciclo.
Más allá de su riqueza histórica y cultural, el Acueducto de El Chamizal representa la unión, el esfuerzo y el trabajo de los juarenses por construir un futuro mejor sin olvidar su pasado.
Este monumento es un recordatorio de la importancia de la historia, la espiritualidad y la identidad de Ciudad Juárez, valores que, al ser preservados, pueden ayudar a alcanzar la paz y la armonía que la comunidad necesita.
A más de cinco décadas de su inauguración, el Acueducto de El Chamizal sigue siendo un punto de referencia en la ciudad, un espacio que invita al encuentro con nuestras raíces y al reconocimiento de la grandeza de nuestra cultura.