La reforma descafeínada
JuanJo Ramos
Como consecuencia, en México tenemos una reforma electoral descafeinada, aprobada en el Senado de la República y con pase a la Cámara de Diputados.
Se establece, además, que nadie que integre un Consejo o magistratura electoral podrá ganar más que la presidenta de la República, y las y los senadores deberán reducir su presupuesto 15% en un proceso paulatino de cuatro años.















