8M: escuchar también es cuidar
JuanJo Ramos
En México las calles hablan. Y cuando lo hacen es porque alguien no quiso escuchar durante demasiado tiempo.
Por eso el 8M es, ante todo, una manifestación. Una toma legítima del espacio público para denunciar lo que muchas veces se esconde por miedo o por vergüenza.
La protesta social es incómoda y es parte esencial de cualquier democracia. Las ciudades no son únicamente sus edificios o sus monumentos: somos las personas que las habitamos: sus luchas, sus causas y sus derechos.

















