¡No les voy a fallar!
No recuerdo la hora; quizá era el mediodía. Pero sí recuerdo el día; lo tengo bien grabado en la memoria; era el primero de diciembre de 2018.
Pero… la esperanza fue vana. Pasaron ya cinco años y medio. Las cosas cambiaron drásticamente.
Sigue habiendo un gobierno rico con un pueblo pobre.
La frase ¡No les voy a fallar! Resultó hueca; vana promesa, engaño; nos falló el hombre que era la esperanza de México. ¡No me vengan con que la ley es la ley! La esperanza fue fallida. La historia se encargará de juzgar a quien nos traicionó.
