Y los veneros de petróleo, el Diablo
Hay literatura bastante amplia que da luz acerca de los conflictos nacionales e internacionales que se han registrado precisamente a causa de la ambición que despierta la posesión de los campos donde existe este energético.
Aparte de eso, tenemos que el mismo Andrés Manuel López Obrador, en su libro “La Gran Tentación: el Petróleo de México”, da santo y seña acerca del gigantesco botín que representa para intereses de otros países, el aprovechamiento de esa riqueza nacional.
Sentencia en su libro el padre Adalberto: Porque el que tiene mujer bonita… de que la visitan, la visitan.
Y todo esto podría venir al caso por la cuestión del petróleo mexicano, que es algo muy preciado y por ello una gran tentación.
Siendo así las cosas, lo que pasa es que al poseer México petróleo, los extranjeros que vienen por el deberían ser nuestros clientes. Pero como en la práctica siempre cedemos o nos hacen ceder, finalmente los “clientes” somos nosotros.
Y en lo que se refiere al valor del hidrocarburo, que se podría comparar al de una mujer bonita, los potentados extranjeros que lo pretenden… “de que nos visitan… nos visitan”.
Pero desde luego que esto no es ninguna novedad, ya que se trata de una historia de más de un Siglo.

















